El vino de cosechero saca pecho en Quiroga

LEMOS

ROI FERNANDEZ

09 abr 2012 . Actualizado a las 06:55 h.

Quizás no sean tan refinados como los que lucen la etiqueta del consejo regulador, pero los vinos de cosechero de la Ribeira Sacra también tienen su público. La feria de Quiroga está dedicada a ellos. A esos tintos y blancos caseros que compensan alguna que otra arista con el trago fácil que demandan muchos consumidores. Entre ellos está, por lo que parece, el controvertido Kiko Matamoros, que puso los vinos de Quiroga por las nubes el sábado en el pregón de la feria. Este año participaron en ella nueve cosecheros, los que superaron una criba previa que, en palabras del alcalde, Julio Álvarez, nada tuvo que envidiar a los paneles de cata más exigentes. En la jornada del domingo acudieron a Quiroga invitadas por el regidor, entre otras autoridades, la delegada territorial de la Xunta en Lugo, Raquel Arias, y la secretaría xeral de Igualdade, Susana López Abella, ambas vinculadas de forma muy directa al mundo del vino. El padre de Raquel Arias, Tomás Arias, es el titular de la bodega Proencia, una de las más reputadas de la subzona de Amandi, y el marido de Susana López, Manuel Calvo, está al frente de Viña Ribada, que se llevó este año uno de los primeros premios de la Feira do Viño de Chantada. Por cierto, la web del consejo regulador de Ribeira Sacra, que preside José Manuel Rodríguez, no tuvo reparos en anunciar estos días la feria de Quiroga. A fin de cuentas, también ayuda a mantener vivo el viñedo.