
Reconstruyen el aspecto que pudo tener el antiguo asentamiento de Vilarello, que según el carbono 14 data de entre los siglos XI y X antes de Cristo
07 nov 2023 . Actualizado a las 13:41 h.La aldea prehistórica cuyos restos fueron descubiertos el pasado julio en el municipio de A Pobra do Brollón data de entre los siglos XI y X antes de Cristo, según una datación por carbono 14. El análisis fue realizado sobre muestras de madera quemada que se descubrieron en las excavaciones e indica que el asentamiento estuvo habitado aproximadamente hasta los años 1.050 y 900 antes de la era actual.
El director del proyecto, Rodrigo Paulos Bravo, señala que estas fechas coinciden con las que habían calculado previamente los investigadores, basándose en el estudio de algunos fragmentos de cerámica hallados en las excavaciones, cuya tipología corresponde a la Edad del Bronce. «Le atribuimos provisionalmente una antigüedad de en torno a 3.200 años y el carbono 14 ha probado que esta estimación era acertada», dice el arqueólogo.
Tomando como base los estudios efectuados hasta ahora, los investigadores realizaron un dibujo que reconstruye de forma hipotética el aspecto que pudo tener esta antigua población, situada en el lugar de Vilarello, en la parroquia de Cereixa. La aldea estaba protegida por un muro circular de piedra —del que se ha desenterrado un pequeño tramo— de unos cinco metros de espesor. La fortificación comprendía además un foso excavado en el exterior del muro, de cerca de un metro y medio de anchura.
El trozo de muro que fue exhumado en las excavaciones tiene una altura de unos setenta centímetros. «Pero teniendo en cuenta los derrumbes de esta estructura que aparecieron dentro del recinto, no sería raro que alcanzara los dos metros», dice Paulos.
Cabañas de barro y madera
Los habitantes de la aldea vivían en cabañas construidas de barro reforzado con maderas y mimbres, algunos de cuyos vestigios también fueron hallados en las excavaciones. En el dibujo realizado por los arqueólogos de se puede ver al fondo el monte Moncai, en cuya cima se encuentra el cairn o túmulo megalítico de A Muradella, que —según una datación por carbono 14 realizada el año pasado— fue construido hace unos 5.000 años. Un estudio de visibilidad efectuado por los investigadores muestra que el túmulo, formado por una gran acumulación de piedras, podía divisarse desde el asentamiento. «El cairn de A Muradella ya tenía por entonces unos 2.000 años y es posible para que los habitantes de Vilarello tuviese una importancia simbólica, como un rastro de los antiguos pobladores del mismo territorio en el que ellos vivieron», dice Paulos. «En otros asentamientos de la Edad del Bronce la Europa atlántica también se pueden divisar estructuras megalíticas mucho más antiguas y esto se ha interpretado como un intento de legitimación de estas poblaciones, que tenían siempre a la vista los símbolos de los que quizá consideraban como sus antecesores», añade.

Un asentamiento de la Edad del Bronce que quedó despoblado y olvidado tras un incendio
Las maderas quemadas que se utilizaron para realizar la datación por carbono 14 son el rastro de un incendio que marcó la desaparición del asentamiento de Vilarello. Los investigadores han comprobado que después de ese suceso la aldea quedó deshabitada y que el lugar nunca volvió a ser ocupado. «Lo que tenemos aquí es un depósito cerrado, algo así como una fotografía del momento final de este asentamiento», dice Rodrigo Paulos.
Este hecho, continúa el arqueólogo, diferencia a Vilarello de otros yacimientos similares encontrados en algunas partes de Galicia. Es el caso de los recintos encontrados en Adai y Coeses —ambos en el municipio de Lugo— y A Roda, en Barreiros. «Son unas estructuras parecidas y construidas en la misma época, pero estos otros yacimientos volvieron a ser ocupados mucho más tarde, en la Edad del Hierro, mientras que el de Vilarello nunca fue reocupado después de la Edad del Bronce y se conserva tal como quedó en esa época», explica.
Los yacimientos de Lugo y Barreiros han sido interpretados por los arqueólogos como recintos dedicados solamente a usos rituales. «Lo que pensamos ahora es que esos lugares tuvieron un uso ritual, pero en la Edad del Hierro, y que con anterioridad fueron aldeas de la Edad del Bronce, como pasa con Vilarello», apunta asimismo Paulos. «Las poblaciones de la Edad del Hierro probablemente recuperaron esos recintos mucho más antiguos para utilizarlos como espacios simbólicos, pero eso no ocurrió en Vilarello, porque la aldea quedó totalmente abandonada y se perdió su memoria», agrega.
Los investigadores no han conseguido averiguar si el incendio que destruyó la aldea fue accidental, si se debió a un ataque exterior o si lo causaron sus propios habitantes con fines rituales. «Probablemente nunca lleguemos a saber lo que ocurrió en realidad», comenta Paulos.