Los vecinos detienen las obras de la nueva traída de Vilasouto

Carlos Cortés
CARLOS CORTÉS MONFORTE / LA VOZ

O INCIO

ROI FERNANDEZ

Amenazan con reclamar judicialmente su derecho a tener agua gratis

14 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Vecinos de la parroquia de Vilasouto hicieron guardia ayer desde primera hora de la mañana para paralizar la construcción de la nueva traída de aguas. No están de acuerdo con el proyecto pactado por la Confederación Hidrográfica Miño-Sil y el Ayuntamiento de O Incio y reivindican su derecho a disponer de suministro gratuito, igual que durante los últimos cuarenta años. Las obras no llegaron a empezar.

A las ocho y media de la mañana, una veintena de personas se plantaron frente a la maquinaria aparcada la semana pasada por la empresa contratada para construir esta nueva red. Creían que los técnicos y obreros llegarían a esa hora, pero tuvieron que esperar hasta las once y media. Durante esas tres horas se fueron sumando más vecinos a una protesta que, según los organizadores, tiene el respaldo total de las 45 familias que viven en las aldeas de Vilasouto y Calvos, las dos que reciben agua potable únicamente desde el embalse de Vilasouto.

Errores de planificación

La confederación hidrográfica anunció hace días el inicio de estas obras, aunque realmente lo único hecho sobre el terreno hasta ahora son tareas de inspección. La obra en sí iba a empezar ayer, pero cuando los representantes de la empresa y del organismo de cuenca se presentaron allí y vieron a los vecinos optaron por desistir, al menos de momento.

Los portavoces vecinales les explicaron que no es solo que no estén de acuerdo con el proyecto, sino que además les parece que tiene errores de planificación técnica y que si se hace tal como está previsto, la traída no funcionará bien. Creen que la capacidad de las tuberías proyectadas es claramente insuficiente y que para que el agua llegue a todas las casas hará falta un bombeo que en los planos no está contemplado.

Como en el lugar no había ningún representante del Ayuntamiento, los vecinos pidieron al contratista que no hiciese nada en los caminos que son propiedad municipal. En vista de la situación, los representantes de la confederación dijeron que empezarían el trabajo en la zona que es responsabilidad de este organismo público, tras lo cual ellos y los obreros se retiraron.

A los tribunales

Los vecinos habían avisado previamente a la alcaldesa de O Incio, Laura Celeiro, de lo que pensaban hacer. Pero Celeiro no se presentó en la zona de obras y los representantes de la confederación no lograron ponerse en contacto con ella para ver si les daba o no permiso para trabajar en los caminos públicos.

José Antonio Vila, uno de los vecinos que ejercen de portavoz de la parroquia, se quejaba ayer de que en todo este proceso ni el Ayuntamiento ni la confederación hidrográfica han contado con ellos. «Sabemos que levan anos dándolle voltas a isto, pero a nós só nos chamaron a unha reunión ao final de todo na que non puidemos decidir nada», asegura.

Los vecinos no quieren conectar su red local a la traída general de O Incio y advierten que si se hace la obra tal como está prevista nadie se enganchará. Reivindican una red propia desde el embalse y con planta potabilizadora. «Se en Bóveda a teñen por que non a imos ter nós», se pregunta Vila. Si no hay acuerdo, su última carta será reivindicar en los tribunales su derecho a recibir agua gratis en compensación de los perjuicios causados por la construcción del embalse en los años sesenta. «Xa o consultamos, e podemos gañalo», afirman.