Una Muralla de mensajes

La Voz

LUGO

ÓSCAR CELA

La seis El monumento sigue rodeado de abundante cartelería política y encierra un renovado y variado centro comercial donde convive la mendicidad autóctona con la foránea

19 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La ministra Pilar del Castillo , la máxima responsable de Cultura y Educación de este país, y la más heterodoxa en el vestir de todo el gabinete Aznar , realizó ayer un paréntesis electoral en Lugo dentro de su gira galaica por Compostela y Vigo. Se bajó en la Diputación, donde la esperaba Francisco Cacharro al frente de toda la plana mayor del PP de Lugo. Del Castillo subió a la Muralla por la puerta Falsa y bajó por Campo Castelo en un recorrido para ver en directo el monumento de parte de sus presupuestos. Es la zona buena, claro está, porque allí no hay traseras con zarzas, pero la ministra opina que la rehabilitación de una ciudad debe llevarse al paso de la modernización de la propia urbe. Como primer guía tuvo a Cacharro que, a la altura de los magnolios de San Marcos, le entregó presentes varios de la mano de Ángel Trabada , caminante a Santiago y amigo de la Muralla. Poco después, en la Mosquera, fue Joaquín García Díez quien la obsequió con un pin, de los de su época en la alcaldía, que para esta ocasión no se contó con la presencia institucional de Orozco . Por cierto, que una parte de la militancia popular se alegra de que por fin García Díez empiece a contar para los discursos en los actos electorales del PP. Además de contemplar una Muralla más (anteayer estuvo también de visita en las de Ávila), Pilar del Castillo pudo atisbar las huellas de la movilización social por el desastre del Prestige , recordadas por el entorno del BNG. Por todas partes siguen colgados los carteles de Nunca Máis y en los rehabilitados ventanales del edificio de Sindicatos quien quiso, pudo ver más mensajes: Ministra, lo público es servicio, lo privado beneficio . Lugo, ciudad variada, en diez minutos se hace la foto: el centro peatonalizado, pero con mucho pendiente. La mendicidad de siempre, conviviendo con la rumana. Y en las mejores esquinas (Santo Domingo), negocios de aparatos para sordos junto a los del piercing y el tatuaje.