Casi se llenó el auditorio Gustavo Freire La premiada obra de Margaret Edson trata con humor la posibilidad de la muerte
21 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Ni el fútbol pudo con la popularidad de Rosa María Sardá ni con la obra Wit , pieza que cosechó numerosos premios y éxito de público en Estados Unidos y en Europa. Casi se llenaron las 900 butacas que dispone el auditorio Gustavo Freire para ver una comedia dramática dirigida por el también premiado Lluis Pascual, e interpretada, además de por Sardá, por Fernando Guillén, Dora Santacreu, Merce Pons y Pau Miró. La actriz catalana conectó en todo momento con el público. Al tener que dirigirse en primera persona y la reconocibilidad que tiene el espectador con la trayectoria de Sardá ayudó a que los lucenses participasen del papel que interpretó: una mujer que se enfrenta a un cáncer de ovarios. Pero la obra asume el reto de mostrar con humor un hecho tan grave como la muerte. La complicidad con el espectador se presenta en escenas como los diálogos entre paciente y doctor, o las revisiones a las que se somete la enferma. Juega con momentos reconocibles por el público para en una misma escena pasar del humor al drama y viceversa. Es de destacar que la puesta en escena que diseñó Luis Pasqual es directa y clara, con transiciones que se muestran al espectador sin bajadas de telón o de luces. La sensación de verosimilitud y cercanía con el público se consigue también gracias a los cambios de las escenas.