En directo | Un día de huelga El paro de las empresas de retirada de turismos motivó que algunos de los que se averiaron acabasen en los lugares más insospechados
27 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?Mi coche está en el campo de la feria». Esa pudo ser la primera frase que pronunció al llegar a su casa el conductor de un vehículo que ayer fue quedó aparcado en el recinto ferial de Nadela a donde fue llevado después de sufrir una avería. Fue una de las consecuencias del primer día de huelga que llevaron a cabo los propietarios de grúas, aunque no todos, de la provincia lucense. Los dueños de los vehículos de retirada se habían comprometido en prestar auxilio a la Guardia Civil de Tráfico y retirar todos aquellos vehículos que estorbasen, entorpeciesen la circulación o supusiesen un riesgo grave. Cumplieron su palabra. Fueron avisados en cuatro o cinco ocasiones para realizar este cometido. Uno de los vehículos, como queda dicho, fue llevado al campo de la feria de Nadela y otro a una pista próxima al campo de fútbol de Guntín. Luis Abelleira, el portavoz de los gruístas, destacó que la jornada discurrió con normalidad. Hubo, al parecer, malestar en la zona de Chantada por la actuación de un empresario de Ourense. Sin embargo esta versión contrasta con la ofrecida por algún automovilista que explicó que quien se presentó a retirar un coche fue un industrial de la zona sur de la provincia. La jornada discurrió con normalidad en lo que accidentes se refiere. Abelleira indicó que habían dejado de prestar asistencia a unos diez vehículos.