DE VUELTA
16 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LA COMUNIDAD de aeronautas suele ser terca en sus objetivos y cree ciegamente en las posibilidades de la aviación. En Lugo esto ocurre así tanto para el que vuela, caso de Luis Abelleira, como para los amantes de todo cuanto cacharro comercial remonta el vuelo, para los expertos en libreas, aeropuertos y viajes en variados aparatos, desde los Antonov cubanos hasta el más modernos Jumbos y Airbus. Personalmente prefiero las acrobáticas historias de Mirage, Mig, Sukhoi, McDonald Douglas, Grumman... Por eso, porque es un mundo tan complejo en organización o tecnología, todo lo que suene a aviación en Lugo en principio nos suena en «a fume». Podemos divertirnos con una Piper, una Beech, la Bucker o la Socata Rallye pero procuramos ser realistas. Ante esta nueva intentona, que va a tener cuña en Madrid, sólo podemos desear «vista, suerte y al toro», y pedir seridad. Es bueno que los políticos estén en esta clave tan positiva, tengamos en cuenta que incluso el BNG, a pesar de la oposición medioambiental de Adega, se ha mojado y ayer estuvo en la Cámara de Comercio. Si todo va bien y las palabras o estudios se traducen en un plan director, la declaración de interés general, constitución de una empresa explotadora y contrataciones varias, Lugo tendrá su oportunidad en Rozas. Si dentro de unos años se concreta algo, podremos hablar de que además de avanzar, por fin también volamos.