Las vacas también se refrescan

La Voz X.M.P. | A PASTORIZA

LUGO

Crónica | Cuidados en el medio rural Una ganadería de A Pastoriza instala un sistema de ventilación y de pulverización de agua fría para que las reses no acusen el calor en el período del año de más consumo de líquido

19 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

A Pastoriza está en la cabecera del Miño, pero en ganadería, principal actividad de su amplia zona rural, está además en cabeza de cuidados e innovaciones. Un ejemplo: cuatro jóvenes se unieron, hace meses, para montar una Sociedade Agraria de Transformación (SAT) en la parroquia de Crecente, en donde hay estabuladas 180 vacas adultas. Pero las vacas, aunque pasen el día en una moderna granja, también acusan los cambios en el exterior. Una de las reacciones es el estrés calórico, cuyo significado explica Celso Folgueira, uno de los promotores de la explotación. La situación supone que las reses se fatigan con las altas temperaturas, que comen menos -su alimentación consiste en un concentrado acompañado de silo de maíz y de silo de hierba- y que reducen su producción de leche: cuando eso ocurre, una vaca que da unos 35 litros al día puede disminuir su producción hasta la mitad. Lo que sí aumenta, en cambio, es el consumo de agua, como aclara Folgueira: así, los 120 litros diarios que una vaca necesita por término medio suben tranquilamente hasta los 130 en temporada estival. No obstante, los cuidados que pueden mejorar las condiciones de vida y el rendimiento de las vacas ya no están sólo en países lejanos, asociados con praderas cuidadas con esmero y con relucientes vehículos todoterreno. Folgueira afirma que en la nave, que mide algo más de 2.000 metros cuadrados, se han instalado 12 ventiladores, que se accionan automáticamente cada vez que la temperatura de la nave llega a los 22 grados. Aún hay más. Cada vez que la temperatura alcanza los 27 grados, se acciona un sistema de pulverización de agua fría que alterna con el funcionamiento del ventilador: dos minutos de agua y ocho de aire fresco permiten que las condiciones interiores del establo se mantengan en niveles que los ganaderos consideran idóneos para los animales. También se han colocado ventiladores en la sala de espera (tres) y en la de ordeño (uno), que, eso sí, funcionan exclusivamente cuando están allí los animales. A la explotación, que tiene un depósito de 2.000 litros para la pulverización, no han llegado las restricciones de agua que sí se han dado en otras partes del municipio, aunque se notan descensos de nivel. El sistema que ofrece aire fresco y agua a los animales ha requerido una inversión de unos 12.000 euros, si bien Folgueira matiza que las cantidades pueden variar según las explotaciones. Así, pues, A Pastoriza conserva esa actividad ganadera que le ha permitido ser un municipio puntero en la comarca.