Sanidade reformará el edificio de Cruz Roja para unir centro de día y unidad asistencial Alrededor de 200 toxicómanos acuden a diario al local de la Ronda, que cerrará, a buscar metadona
20 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a nueva orientación que la Xunta, en concreto la Consellería de Sanidade, pretende darle al Centro de Drogodepencias, construido en las inmediaciones del río Rato, retrasará su puesta en funcionamiento. El presidente de Cruz Roja, Luis Abelleira, organización de la que depende, cree que las obras para acondicionar las instalaciones para dotarlas de talleres prelaborales, podrían finalizar a principios del próximo año. Una vez que funcione este edificio desaparecerá el centro de Cruz Roja de la Ronda da Muralla, donde suministran metadona a más de doscientas personas diarias, según confirmó el propio Abelleira. Este programa es uno de los seis que desarrolla la oenegé lucense en convenio con el Plan de Galicia sobre drogas de la Consellería de Sanidade. Las obras previstas supondrán una inversión de 240.000 euros en reformar la planta alta y la parte trasera del edificio para adaptarlo a las nuevas necesidades. Cruz Roja gestiona desde el año 1989 la Unidad de Atención a Drogodependientes. Diez años más tarde ponía en marcha la unidad de día y el centro de actividades. Desde entonces y hasta ahora 2.829 personas se incorporaron a diferentes programas contra distintas adicciones. Éstos incluyen desde drogas ilegales (cocaína, heroína, hachís y de diseño), hasta alcohol y juego. Con la inauguración del nuevo centro situado en la carretera de A Fonsagrada, al lado del río Rato, comenzará en Lugo una nueva etapa en la atención a la drogodependencia, dado que integrará en un mismo sitio la unidad asistencial y el centro de día. Los expertos confían en que el hecho de aglutinar los dos servicios en un mismo espacio permitirá la incorporación de usuarios a la unidad de día. Cruz Roja prepara un programa de intervención en medio ambiente y jardinería que pretende que sirva no sólo para tareas ocupaciones y terapéuticas, sino de mantenimiento del entorno del nuevo centro. Los programas de esta organización no gubernamental se completan con la atención a drogodependientes en el centro penitenciario de Bonxe, donde dos psicólogos realizan el seguimiento de los tratamientos con metadona.