Ayer fue renovado el convenio de colaboración firmado por primera vez hace ocho años La cantidad aportada para las actuaciones del 2006-2007 asciende a 300.000 euros
13 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente de la Fundación Caixa Galicia, Mauro Varela, y el obispo de la diócesis de Lugo, fray José Gómez, renovaron ayer el convenio de colaboración que vienen manteniendo desde hace ocho y que tiene por finalidad la conservación y rehabilitación del patrimonio histórico, artístico y cultural de la Iglesia lucense. En virtud de este nuevo acuerdo, la citada Fundación aportará 300.000 euros, que se destinarán a financiar las actuaciones que la diócesis lucense ha realizado a lo largo del pasado año, así como las previstas para el actual en alguna de las 1.138 parroquias que componen esta diócesis. Los trabajos llevados a cabo en el 2006 consistieron en la restauración de una capilla situada en la propia sede del Obispado, donde, entre otras cosas, se arregló el tejado y se recuperó un retablo. También se rehabilitó el palacio de Berbetoros, en Portomarín, que presentaba un notable estado de abandono y que es propiedad del Obispado de Lugo. En este caso las obras se hicieron en dos fases y fue necesaria una gran inversión para que el edificio y su entorno ofrezcan una imagen acorde con su importancia. Aunque las actuaciones para este año todavía no se han concretado, el obispo se refirió a la necesaria recuperación de retablos de iglesias de Ribeira de Piquín, Chantada y Friol. Citó también la pinacoteca de la sede del Obispado, que requeriría una limpieza general de los cuadros que alberga. Desde 1999 Tras la firma del convenio, tanto Mauro Varela como fray José Gómez mostraron su satisfacción por seguir adelante con la colaboración entre la Fundación Caixa Galicia y el Obispado de Lugo. Así, Varela afirmó que esta entidad no renuncia a su responsabilidad en la recuperación del patrimonio, que es preciso «conservar para las nuevas generaciones». El obispo, por su parte, recordó la primera vez que se firmó este convenio -en julio de 1999-, coincidiendo con la tercera visita de los duques de Lugo a la ciudad. La primera en beneficiarse del dinero aportado por Caixa Galicia fue la capilla de San Froilán de la catedral lucense, en la que se cambió el pavimento y se restauró el retablo. Fray José Gómez destacó la importancia de este convenio para poder llevar adelante la reparación de capillas, casas rectorales y pinturas murales o de retablos. Para que todas estas actuaciones sean posibles, el Obispado de Lugo trabaja con un equipo de profesionales, del que forman parte la arquitecta María Luisa Serrano y la restauradora Blanca Besteiro, que estudian las propuestas que reciben del Obispado y le presentan un presupuesto.