06 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.
«La gente dije soy de Lugo, o soy de Pontevedra, o de Ourense», indicó ayer Cacharro Pardo para defender que las provincias están arraigadas en la población y obedecen a una realidad histórica. A una semana de que concluya su etapa en la Diputación, a Cacharro le parecerían «razonables» algunos cambios para que las administraciones «se coordinen e incluso que se repartan funciones para que no se solapen, haya un equilibrio y no se desperdicien esfuerzos». Destruir la multiplicidad de centros de poder sería, según él, una forma de fomentar los abusos, y de romper «la diversidad y pluralidad» del sistema democrático.