El regadío que trajo las aves

Antonio Cendán VILALBA

LUGO

CENDÁN

Vecinos de Arneiro y Veiga do Pumar advierten de que la posible paralización de unas obras puede acarrearles pérdidas por importe superior a 720.000 euros

11 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Los ganaderos que se abastecen de agua de regadío en la zona de Arneiro y Veiga de Pumar, en Castro de Rei, se encuentran indignados por la reciente denuncia presentada por la Sociedade Galega de Ornitoloxía contra las obras de mejora y modernización de la Comunidad de Regantes río Miño-Pequeño. Desde esta organización se considera imprescindible la renovación de las áreas de riego chairegas. Asimismo, señalan que las obras de canalización cumplen todos los requisitos que exige la ley, ya que van a cinco metros de la carretera. Aseguran que con estas obras se pretende mejorar la conducción de agua para sus fincas, que llevan 40 años funcionando, y señalan que lo peor son los años de sequía, en los que se ven obligados comprar piensos, forraje y alfalfa, lo que encarece la producción de leche y carne. Pérdidas Los ganaderos señalan, por medio del presidente de la Comunidad de Regantes, Juan Novo, que las pérdidas pueden ser muy elevadas para este sector de paralizarse las obras por cualquier motivo. Podrían ascender a más de 720.000 euros y algunas explotaciones ganaderas correrían el riesgo de desaparecer, ya que llevan más de cuatro años sin poder regar. La canalización tendría que estar finalizada en mayo de 2008, como muy tarde. En caso de paralizarse las obras, la entidad que agrupa a los regantes no descarta interponer una querella, por los posibles daños y perjuicios que les puedan ocasionar, contra quienes ahora les han denunciado. Apuntan que a la laguna donde se avistan las aves no se le ha tocado para nada. Con la denuncia presentada por la Sociedade Galega de Ornitoloxía consideran que esta asociación demuestra una absoluta ignorancia respecto al ecosistema en que ellos se desenvuelven, ya que, según señalan fue precisamente gracias a la llegada del regadío cuando comenzaron a anidar aves procedentes de toda la geografía, siendo en las épocas en las que se dejó de regar cuando empezaron a desaparecer mucha fauna avícola.