Hay vías secundarias de la provincia por las que seguramente no pasó ningún agente de Tráfico de servicio. Es normal si se tienen en cuenta los datos aportados por AUG. Hay unos 40 motoristas en plantilla y actualmente quedan entre dos y tres patrullas por turno. Lo que ocurre es que tienen prioridad los transportes especiales; después, varios agentes acompañan a los radares en los controles «e, como moito, queda unha para ir aos accidentes namentras non chegan os gardas de atestados». A todas esas circunstancias hay que añadir, bajas, vacaciones y pruebas deportivas. Este fin de semana, con el Rally San Froilán, sólo quedaron guardias en Monforte y Burela. Según AUGC cuando se celebró la Subida a Chantada estaba únicamente operativa la patrulla de Burela. La asociación considera que hacen falta entre 15 y 20 guardias más para la sección de motoristas.
Las actuales carencias provocan, por ejemplo, que en Vilalba algunos días haya sólo un turno por la mañana o por la tarde pero no todo el día. Además, UGC estima que es preciso llevar a cabo una reestructuración porque, asegura, no tiene sentido mantener el destacamento de Baralla, que cubre hasta Pedrafita. «Na actualidade a un garda de Lugo lévalle chegar ao límite da provincia un cuarto de hora máis que o de Baralla. O normal é que o personal deste destacamento se inclúa en Lugo e se faga unha redistribución», expresaron desde este colectivo en el que aseguraron que tráfico ya no tiene atractivos dentro de la Guardia Civil.