Guitiriz intenta proteger edificios para conservar su carácter más singular

La Voz

LUGO

30 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Un paseo por el núcleo urbano de Guitiriz muestra los contrastes de una población en la que la construcción, sin llegar a la intensidad de zonas costeras, no ha pasado de largo en los últimos meses. Sin embargo, esa actividad puede llegar a suponer la desaparición de edificios singulares. La razón es sencilla: el municipio carece de un censo de edificaciones protegidas.

La medicina llegará, según las intenciones del gobierno local, con el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) que se está redactando: la alcaldesa, Regina Polín, explicó anteayer que se preveía la inclusión de un catálogo de edificios protegidos en dicho documento. Cabe recordar, no obstante, que el plan está en su fase inicial -se aprobó un avance-, por lo que puede aparecer la duda de si la vitamina llegará tras algún daño que sea irreversible.

Suspensión

Un paso dado por el Concello fue la suspensión de licencias por un año en uno de los edificios más singulares de la villa termal, la Casa da Botica, cuya compra persigue desde el pasado mandato para destinarlo a usos públicos.

Mientras tanto, en una localidad que es lugar de paso por sus numerosas vías de comunicación -la vía del tren, la carretera N-VI y la autovía del Noroeste-, todavía quedan edificios que invitan a no pasar de largo sino más bien a detenerse y a observar las huellas de una arquitectura digna de aprecio. Tanto la rúa do Concello como la avenida de A Coruña ofrecen por ahora elementos interesantes.