El secretario de la Federación de Servicios Públicos de UGT, Eliseo Rivas, aseguró ayer que su organización no es contraria a la aplicación de la Ley de Incompatibilidades, pero discrepó sobre la forma en la que están poniendo en marcha. Rivas insistió en que en este caso tiene que primar el interés de los asegurados y la atención sanitaria sobre otros y recordó que los propios dirigentes sanitarios están reconociendo que la aplicación de esta normativa, tal como está diseñada, y por la falta de facultativos de algunas especialidades puede generar listas de espera.
Eliseo Rivas insistió en que el principal problema del Sistema Nacional de Salud son las listas de espera y eso es lo que se tiene que priorizar.
El responsable de FSP coincidió con las declaraciones efectuadas por el presidente del Colegio Oficial de Médicos, Ignacio Vidal Pardo, en que se trataba de una experiencia piloto e insistió en que «en aplicación de las leyes no puede haber experiencias de este tipo». Como él también coincidió en citar el caso de Cataluña, donde, según dijo, un gobierno progresista decidió promover el doble empleo público, nueve meses después de empezar a incentivar la exclusividad entre el colectivo médico. Rivas justificó estas afirmaciones en la escasez de médicos de diferentes especialidades en el mercado laboral, que es el mismo argumento utilizado por la Generalitat y que está basado en la ley 21/1987, que prevé excepciones en caso de interés público. A esta misma excepción catalana también se refirió Vidal Pardo días pasados.
Tranquilidad
Eliseo Rivas, que compareció acompañado por Alfonso Martin, delegado de UGT en Polusa, apuntó que la reunión con el director provincial del Sergas había sido tranquilizadora. Recordó que sobre los 200 trabajadores de ambos sanatorios concertado pende la amenaza de reducciones de plantilla si desciende la actividad asistencial.
La tranquilidad, según explicaron, se deriva de que José Luis Rodríguez confirmó que los quirófanos de los dos centros podrán ser utilizados por cirujanos del Sergas para operar a pacientes de la Seguridad Social, tal como posibilita el concierto.
Eliseo Rivas insistió en que la aplicación de esta vía dependerá de la propia disposición de los facultativos que están negociando con el Sergas.
Ambos sindicalistas coincidieron en que se desconoce por el momento cómo funcionarán los sanatorios privados, a partir del mes de enero, con la atención a los titulares de pólizas colectivas como Adeslas o Muface, ya que no están claras las incompatibilidades en estos casos.