Uno de los grandes misterios de la Liga Nacional de fútbol sala se resolvió ayer. Cuenca será la sede de la decimonovena edición de la Copa de España entre los días 14 y 17 de febrero. La ciudad manchega, que aspira a ser capital cultural europea en el 2016, toma el relevo de Lugo y albergará los encuentros entre los ocho mejores clasificados de la primera vuelta en el pabellón de El Sargal.
El Azkar tiene una cuenta pendiente con el torneo copero desde que la pasada campaña, en la que actuó como anfitrión, no consiguiese pasar de los cuartos de final. Pese a que los de O Ceao siempre hablaron del torneo del K.O. con la boca pequeña, en las últimas semanas nadie esconde que alcanzar la fase final es ya un objetivo. Bruno García apunta que «al principio de la temporada no era una meta obligatoria, pero dentro del vestuario siempre se ha hablado de disputarla, así como de la clasificación para el play off. Queremos sacarnos la espina y es una manera de confirmar la buena temporada».
Toni, meta del Prone, definió el billete para la Copa como «una deuda con la afición, más que una obligación».