La comisión del callejero se reunió ayer para identificar nuevas vías de la ciudad, que llevan años sin nombre
22 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Rúa Juan Pablo II, Lorenzo Varela o plaza de la Memoria Histórica. Estas son algunas de las propuestas que llevaron ayer los miembros de la comisión del callejero a la reunión celebrada con el objetivo de buscar nombre a 24 calles de la capital, que llevan años sin identificación alguna. Así, términos como plaza del Seminario o plaza nueva das Fontiñas se han ido haciendo populares entre los ciudadanos, a falta de otro calificativo propio al que referirse.
Para terminar con esta situación se convocó a la comisión del callejero, que llevaba cuatro años sin reunirse, para que cada uno de los integrantes presentara sus propuestas. Y así lo hicieron, tanto el equipo de gobierno como los partidos en la oposición o los vecinos, pero sin lograr llegar a un acuerdo. Volverán a reunirse el día 29 para aprobar una propuesta concreta y también para aplicar lo establecido en la Ley por la recuperación de la Memoria Histórica, que obliga a cambiar el nombre de Alférez Provisional, entre otras calles.
Esta comisión trabaja con tres criterios ya establecidos desde hace años, que son: prioridad para topónimos o nombres populares; sólo se pueden emplear nombres de personas ya fallecidas; agrupar calles con un tema uniforme como plantas, islas, etc. En principio, todos los grupos están de acuerdo con los criterios (aunque en algunos casos, como explicó la concejala de Cultura, Concepción Burgo, se pide más flexibilidad) y, en función de estos, hicieron sus propuestas.
Y este fue el punto de la controversia, ya que frente a la propuesta de los populares de dedicarle una calle al Papa Juan Pablo II, por ejemplo, los socialistas (con la aprobación de los nacionalistas) plantearon llamar plaza de la Memoria Histórica a una de las situadas en la zona del Castiñeiro, donde se proyecta construir una iglesia. Esto, para el portavoz del PP, Joaquín García Díez, es «una provocación» además de ser un nombre «desafortunadísimo». «Es como si yo propongo que una calle se nombre Plan Galicia», ironizó. El concejal y cabeza de lista al Congreso del PP argumentó su postura explicando que esa propuesta «hace referencia a un proyecto socialista que no ha contado con el apoyo de un partido al que votan once millones de españoles», lamentó García Díez.