La construcción de nuevos edificios tiene en Guitiriz consecuencias directas y visibles para el tráfico. La estructura urbana concentra gran parte de la circulación y buena parte de los nuevos inmuebles en calles que son las arterias más céntricas y que unen a su vez las principales vías de comunicación que pasan por el municipio. En consecuencia, el tráfico pierde fluidez y se hace más lento.
Así ocurre en las últimas semanas, en las que se están levantando nuevos edificios en la avenida de A Coruña, parte del tramo urbano de la N-VI, y en las calles Diputación y Mercado, que dan salida a la N-VI al tráfico que llega a la localidad desde la autovía del Noroeste (A-6).
La falta de un acceso directo y las deficiencias de señalización provocan que el tráfico que se dirige al polígono de Santa Mariña de Lagostelle desde la autovía del Noroeste llegue al centro urbano y siga por la N-VI hasta el parque empresarial, situado al lado de la carretera.
La alternativa propuesta, hasta ahora sin éxito, por el Concello abarca dos objetivos: el primero, enlazar la A-6 y el polígono con una vía de servicio con inicio en la carretera Guitiriz-Os Vilares, por la que se accede al centro de la localidad; el segundo, reclamar una señalización al polígono para que el tráfico procedente de A Coruña y de Lugo se dirija al polígono abandonando la A-6 en la salida que une la autovía con la N-634.
La alcaldesa, Regina Polín, aseguró esta semana que seguiría insistiendo ante el Ministerio de Fomento para lograr esa señalización. La ventaja, dijo, sería evidente para la capital del municipio, ya que así, dijo, se espera reducir el número de vehículos, sobre todo camiones, que pasan por el centro urbano. La consecuencia apenas tendría repercusiones en el trayecto: en el caso de vehículos procedentes de Lugo o de A Mariña, el aumento de la distancia apenas llegaría a diez kilómetros, mientras que los procedentes de A Coruña incluso recorrerían una distancia menor.
Dos calles
Mientras se espera retomar los contactos con el Ministerio de Fomento por este asunto, tras unas primeras gestiones cuya falta de resultados no desanima por ahora al gobierno local, el Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), en fase de redacción, tampoco está ajeno a esta situación. Es sabida la intención del Concello de recoger en dicho plan el trazado de la vía de servicio al polígono y el de una calle que unirá la entrada al centro desde la A-6 con la salida hacia A Coruña: la vía empezará en la avenida Díaz Castro y pasará por la zona de Torre.
El trazado de las calles no solo obliga al tráfico a maniobrar, sino que además la circulación pasa por el campo de la feria, escenario del mercado semanal que se celebra los miércoles en la villa. A su vez, cerca de la N-VI se concentran organismos públicos y comercios.