José Manuel Barreiro aseguró que, en el análisis político, son los presupuestos más caros de la historia de la entidad, teniendo en cuenta la relación entre el gasto corriente y las inversiones. Dijo los actuales gobernantes heredaron una situación saneada y que la deuda que había en enero era de 10,7 millones y cuando finalice diciembre será de 17,2. Acusó a Polín de cometer errores en las partidas que considera intencionados, con el fin de ocultar que el incremento presupuestario y del endeudamiento no irá destinado a inversiones reales sino a gastos corrientes.
El portavoz de la oposición comparó partidas que figuran en los presupuestos aprobados ayer con las equivalentes en la liquidación del correspondiente al 2007, con clara desventaja para los de este año, según manifestó. Como ejemplo, resaltó que, incluso incluyendo las transferencias a los organismos autónomos, las inversiones este año serán de 75 millones, en tanto que el año pasado solamente las de la Diputación alcanzaron los 74. También criticó el gran aumento de los «gastos diversos» y consideró sospechoso un descenso de más del 50% en la partida destinada a expropiaciones.
Regina Polín contraatacó a las acusaciones de tergiversar las partidas acusando a Barreiro de comparar partidas de un presupuesto que ya está liquidado con otro que aún está por ejecutar, retando al portavoz popular a hacer la comparación con las partidas que habían sido aprobadas originariamente en el 2007. Aseguró que en el cómputo realizado por la oposición no se tenía en cuenta la financiación de los proyectos europeos y se refirió a otros gastos en servicios y proyectos que antes no existían, como la cooperación con los concellos, o que estaban reducidos a la mínima cantidad lega, como la encuesta sobre infraestructuras, que solo tenía 20.000 euros, cuando las diputaciones limítrofes asignaban incluso medio millón. La responsable de Economía considera que, en un incremento presupuestario de 14 millones, un aumento de la deuda en dos millones no es desproporcionado.