Puede parecer que no estamos en tiempos de dar ¡ vivas ! a la Guardia Civil porque algunos no lo consideran políticamente correcto. Pues peor para ellos. La Guardia Civil acaba de probar científicamente qué pistola fue la que disparó al recepcionista del hotel de Sarria. Igual que desveló el crimen de O Valadouro, a pesar de que sus autores destruyeron todas las pruebas con gasolina y fuego; e igual que detuvo a algunos etarras cuando pasaban por la provincia de Lugo; por citar sólo algún caso de los últimos años. Mientras tanto, el doble crimen de O Ceao, instruido por la Policía Nacional, sigue sin ser resuelto y se mantiene rodeado y blindado por un sospechoso silencio que va a acabar implicando en poco tiempo a alguna autoridad política. Parece que en la seguridad también rige aquella máxima de que unos cardan la lana y otros???? se llevan?????la?????fama. Las medallas y ascensos, dentro de unos meses, probarán esta teoría.