Perspectivas de vivir en la localidad y excursiones por la comarca y al nacimiento del Eo

La Voz

LUGO

Pena acumula una trayectoria como docente universitario que lo llevó de Salamanca a Zaragoza, a Madrid -Universidad Autónoma- y a A Coruña. A la ciudad herculina se desplazó cuando se creó la universidad, en donde accedió a una cátedra, ocupó el decanato de la Facultade de Dereito, y dirigió un departamento, el de Dereito Público, que aprovechó para crear un equipo de investigadores.

Actualmente, ya prejubilado, vive en Madrid. Pero recuerda que vivió en Vilalba dos años siendo profesor en la Universidade da Coruña, y no descarta instalarse de nuevo en la localidad. ¿Qué le puede ofrecer hoy la población para tomar una decisión semejante? «Me aporta tranquilidad, me gusta pasear», explica.

Sus gustos no se refieren solo a la villa sino a la comarca en general, que define como «preciosa». Uno de sus placeres es subir por la sierra de la Carba, como lo fueron, hace años, otras excursiones en moto. Una de ellas lo llevaba a Gontán, y desde ahí, a Foz tras pasar por Cadramón y Ferreira do Valadouro, sin descartar paradas en A Frouxeira y San Martiño de Mondoñedo. «Chaira, montaña y mar: eso hay que saberlo apreciar», afirma. Oyéndolo hablar, no cabe duda de que él sabe gozar de ese placer. Otro viaje que menciona con placer tenía como destino el nacimiento del Eo, en Baleira, pasando antes por Ribeira de Piquín.

Buenas comunicaciones

Pena confiesa estar a gusto en Vilalba, donde todo el mundo lo conoce y donde se siente bien tratado. Pero cree que la localidad ofrece además amplias perspectivas de futuro, ya que cuenta con una amplia y creciente oferta de servicios y buenas comunicaciones.