Isabel Murillo, archivera municipal de Logroño, reclamó ayer durante el congreso una ley general de acceso a los documentos de los ciudadanos. En este sentido considera interesante la iniciativa de Zapatero de elaborar una ley de transparencia que permita el acceso del ciudadano a todos los documentos, porque cree que se trata de «la única forma de garantizar que la actuación de la administración sea nítida y transparente».
A pesar de todo, la responsable del archivo riojano reconocía que, en el fondo, esa ley no vendría nada más que, en principio, a redundar en el trabajo de los archivos, dado que «los archiveros solemos ser los actores activos en facilitar el acceso de los ciudadanos a la administración». En cambio, la ley general de acceso a los documentos de los ciudadanos supondría «dar un paso más».
Las diferencias entre los archivos de Canadá y los de España fueron analizadas por el archivero de Toronto, Jim Suderman, quien afirmó que «la tradición de guardar documentos está menos definida en Toronto que en España y precisamente esta falta de tradición hace que en esta ciudad de Canadá el movimiento hacia la era digital de los documentos pueda ser un poco más rápido que en España». Hablando de su país, Suderman dijo que «existe una gran diferencia entre los documentos de las administraciones locales y de la estatal», algo que atribuyó al distinto nivel de servicios que prestan.
Suderman es miembro de InterPARES, una asociación que busca desarrollar el conocimiento básico para la preservación a largo plazo de los documentos digitales, al tiempo que propone las bases para las políticas, las estrategias y los planes de acción que puedan asegurar la permanencia de este material, así como la capacidad de los usuarios para chequear su autenticidad.
El Ayuntamiento de Lugo ofreció ayer una cena a los asistentes a este congreso.