Políticos con protagonismo de primer orden en la vida lucense durante años en distintos ámbitos
LUGO
En la primera corporación municipal democrática había algunos concejales que procedían de la etapa anterior. Es el caso de Ramón González, José Pena Souto y Francisco Cacharro Pardo. Otros se incorporaron en las elecciones municipales de 1979 a la política institucional, como fueron, en las filas de la izquierda, el socialista Manuel Varela Flores y el comunista Carlos Dafonte (ambos entraron a raíz de la repetición de las elecciones, en octubre). Otros tuvieron un muy breve recorrido en la militancia partidista y en la política institucional, como Manuel Castiñeira Castiñeira, que apenas dos años después de tomar posesión causó baja en el partido y renunció al acta de concejal. Desde aquel abril de 1979 algunos de los hombres que conformaron el primer ayuntamiento democrático después del franquismo tuvieron un largo recorrido en la política lucense. Francisco Cacharro, ejemplo en las filas del PP de cómo ganar elecciones, fue senador hasta la pasada legislatura, concejal también hasta las últimas elecciones locales y, desde 1983, presidente de la Diputación hasta el inicio del actual mandato. Manuel Varela Flores fue concejal durante tres mandatos, diputado, senador y, en la última legislatura autonómica director xeral de relacións parlamentarias. Ramón González y Pena Souto, ahora al margen de la política institucional fueron durante largos años dos referencias en la política municipal lucense.