Al enésimo homenaje a Otero, 400

María Caravel redac.lugo@lavoz.es

LUGO

17 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Una ya perdió la cuenta de los homenajes que recibió Jesús Otero desde que dejó la Subdelegación del Gobierno. Pero una contabilizó los asistentes al último, celebrado anteayer por la noche en Las Bridas. Fueron 400 personas, que llenaron el aforo, y se quedaron unas cuantas más sin poder asistir. En esta ocasión llevó el peso de la organización UGT, pero colaboraron CC.OO., la CEL y la asociación de talleres Aprevar.

En contra de lo habitual, las intervenciones fueron al principio para que los asistentes se organizasen según sus preferencias, dado que no había protocolo. Manuel Chaín , secretario comarcal de UGT, que presentó el acto, agradeció la asistencia a todos y a continuación intervinieron José Luis Rodríguez Trigo (FETE-UGT); Luis Abelleira Mayor (presidente de Aprevar); Eduardo Jiménez (presidente de la CEL), y Jesús Castro (secretario de CC.OO.). Todos destacaron las cualidades y labor de Suso Otero en su vida privada, sindical y política.

También recibió diferentes obsequios, entre ellos un libro que recoge los citados aspectos de su vida, y una placa que le entregaron los policías. También hubo un obsequio para su mujer, Mari Carmen Pereiras . Otero tuvo un recuerdo especial para la gente del Emevé, club del que asistieron al homenaje Juan Corral ; Loló, Coté y Federico Bouza .

También hubo otras 400 personas en otra cena celebrada esa misma noche por representantes de distrito, portavoces y alcaldes del PP. Entre otros, asistieron José Manuel Barreiro, Samuel Juárez y Raquel Arias . Motoristas bajo la lluvia. La lluvia protagonizó el primer día de la concentración de motos en Castro de Ribeiras de Lea. Debido al mal tiempo, en comparación con años pasados, el número de espectadores fue considerablemente menor, pero no así el de moteros que acudieron a la cita. En todo caso, se quedó por debajo de las previsiones de los organizadores. El programa para hoy incluye un desplazamiento a Fonmiñá.