«Tenemos que buscar caras nuevas y darle entrada a gente joven», aseguró ayer Alfredo Mosteirín al hablar de la candidatura que está preparando para las elecciones que se celebrarán a finales de abril o principios de mayo y en la que incorporará a Jorge Dorribo. Mosteirín señaló que cuando miembros de su equipo, con los que lleva trabajando en algunos casos los 12 años de presidente y los otros cuatro que ejerció de vicepresidente, le propusieron que continuara en el puesto y preparara el relevo, no dudó en aceptarlo.
El presidente de la Cámara insistió que en algunos casos el cambio es obligado por jubilación de las personas que formaban parte del pleno, como Aurora Carro, José Sánchez Bergantiños o Serafín Ferreiro. En otros no es así, asunto que Mosteirín al preguntarle si los que no se jubilaron seguirían en su lista respondió que algunos sí y otros no, aunque puntualizó que todos deseaban continuar. «Todos quieren repetir -dijo- pero no estoy de acuerdo en que lo hagan algunos». Preguntado sobre los posibles nombres, se reservó el hacerlo.
Respecto de si no intentaría llegar a una única lista de consenso para evitar las votaciones, dijo que no se podía pretender que limitara el derecho de los 28.000 electores a presentarse como candidatos. Cabe recordar que las elecciones son por grupos y si en cada uno de ellos el número de candidatos coincide con el de puestos disponibles no son necesarias las votaciones y se proclaman los miembros del pleno de forma automática. Mosteirín vivió esa situación en uno de sus mandatos, el primero, cuando tomó el relevo de Luis Abelleira Mayor. En los siguientes tuvieron que recurrir a las urnas al no ocurrir lo mismo y presentar candidatos próximos en algunos grupos, en un caso Raúl López y en el otro Guillermo Sánchez. Ninguno de los dos entró.
«No me importaría ir a votaciones en algún grupo o en todos -dijo Mosteirín- estoy acostumbrado y no me asusta en absoluto».