Técnicos de Cabreiroá enseñaron a alumnos del colegio Frei Luis de Granada, de Sarria, el ciclo del agua dentro del proyecto pionero que está ejecutando Voz Natura
24 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los alumnos de primero de primaria del colegio público Frei Luis de Granada de Sarria abrían los ojos como platos cuando al entrar en sus aulas se encontraban con un mandilón reluciente y varias botellas de agua sobre sus pupitres, además de varias personas que no conocían y que estaban pendientes de sus reacciones.
«¿Qué pasa aquí?» o «¿qué vamos hacer?» eran los primeros comentarios en una mezcla de sorpresa y estupor.
El motivo de ese despliegue inesperado es que esos niños y niñas de seis años tuvieron el privilegio de ser los seleccionados para participar en el primer curso sobre el ciclo del agua impartido por técnicos de Cabreiroá dentro del proyecto medioambiental Voz Natura.
Sorpresa y diversión
La sorpresa inicial se transformó en diversión cuando su profesora por un día, Iria, comenzó a explicarles de una manera muy didáctica todo lo relacionado con el ciclo del agua. Primero comenzó con una exposición oral en la que los alumnos respondían a las preguntas de su profesora con respuestas de lo más diverso y divertido. «¿Cuánta agua bebéis cada día?», preguntaba a lo que obtuvo todo tipo de explicaciones, desde un vaso hasta cinco mil.
La emoción fue en aumento cuando comenzó la primera actividad: colocar numerosas pegatinas sobre una cartulina. «Nos lo estamos pasando pipa», dijo Tomás con un entusiasmo compartido por toda la clase, solo comparable con el asombro del secretario del comité científico de Voz Natura, José Antonio Díaz, y la coordinadora del programa, Nazareth Díaz.
El punto culminante llegó en el momento en el que aparecieron primero los paneles informativos y, a renglón seguido, las acuarelas. El proceso de colocar el mandilón para evitar manchas no deseadas y el inicio del proceso creativo con las pinturas fueron de lo más divertido de la mañana.
El que no estaba tan animado era el profesor, Alejandro, quien tras recibir múltiples felicitaciones por el perfecto comportamiento de sus pupilos manifestó con una gran sonrisa. «Ahora lo difícil es darles una clase normal después de todo lo que acaban de disfrutar».
Lo mejor es que todos aprendieron el ciclo completo del agua y disfrutaron con ello.