José Pérez Díaz, Pepe el del Popular, es un barreirense más. El hombre que durante años estuvo entre las diez personas más buscadas por la Interpol, por un supuesto desfalco de más de seis mil millones de pesetas en un sucursal del Banco Popular en Santander, rehace su vida en Barreiros como hostelero, al frente del Balcón de San Bartolo. Su historia es conocida. También su nueva etapa en A Mariña. La Voz de Galicia se hizo eco de ella en un reciente reportaje. Los días pasan y Pepe el del Popular se asienta como un mariñano más. Ayer en Onda Cero A Mariña explicó cómo está siendo esta nueva etapa. «En Barreiros, en A Mariña lucense casi todos los españoles querrían estar, es un lugar muy bonito, de mucha paz, con gente muy receptiva», explica. ¿Y por qué Barreiros? «El hecho de ser asturiano -nació en Pola de Allande- conlleva una gran afinidad con el pueblo gallego, y luego el dueño del hotel, que era un ex cliente del banco y amigo, sabía que estaba buscando trabajo. Entonces me ofreció regentar el hotel. Cuando vi Barreiros, la ubicación del hotel y lo que se podía hacer decidí iniciar esta nueva etapa, esta tercera vida de Pepe el del Popular, en la que espero que eso del Pepe el del Popular pase ya a mejor vida». Censado Hoy en día está censado en Barreiros: «En las próximas elecciones votaré aquí», dice y con una sonrisa añade: «Pero no me presentaré, sería un pésimo político». Una persona tan conocida, ¿pasa desapercibida? «Cuando llegué a Barreiros, obviamente no le dije a nadie que era Pepe el del Popular. Hubo quien me identificó y me preguntó, pero hasta en eso fueron muy discretos y lo llevaron con sigilo. Después, cuando los medios de comunicación se enteraron la gente ya empezó a preguntarme abiertamente. Pero tengo que decir que toda la gente me ha tratado maravillosamente bien, con cariño y apoyo total». ¿Héroe o villano? Una persona protagonista de un supuesto desfalco de más de seis mil millones de las antiguas pesetas, ¿es héroe o villano? «Es cierto que los bancos no gozan de una simpatía social muy grande, y si hay que elegir entre una persona y un banco, ganaría la persona. Lo tienen ganado a pulso, el repudio social de la gente, es algo que se han ganado por méritos propios, lo ganan todos los días», señala. «Yo tuve puestos importantes en el Banco Popular y lo viví de primera mano», dice.