¿Tuvo algo que ver la visita de la delegación de Aprevar al Vaticano y a la recepción con Francisco Vázquez en la embajada de España ante la Santa Sede con la decisión del Papa de visitar Galicia? La pregunta queda en el aire. Hay algunas claves y coincidencias que podrían hacer pensar que algo se debía estar gestando cuando la delegación encabezada por Luis Abelleira Mayor se desplazó a Roma. Lo hizo pocos días antes de que viajara el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo y de que Francisco Vázquez anunciara la decisión papal de acudir a Santiago en el mes de noviembre, coincidiendo con el Año Santo. Los pasos. Abelleira tuvo oportunidad de conocer los entresijos vaticanos porque para ello contó con un guía de excepción, una persona muy próxima a Benedicto XVI, que es familiar del presidente de Aprevar y que le mostró estancias a las que muy pocos invitados tienen acceso. El empresario lucense, que si sabía algo fue extremadamente discreto, también acudió al palacio de la plaza de España, residencia oficial del embajador ante la Santa Sede, que recibió en persona a la delegación lucense, antes de que ésta se desplazara al Vaticano. Si dejamos volar la imaginación ésta nos podría hacer pensar en si la visita a la feria Mechanika la aprovechó el presidente de Aprevar para algo más que para conocer las últimas novedades en pintura de carrocerías, algo en lo que los italianos son punteros y visitar a la familia y a los amigos.
Padres y profesores del colegio Eduardo Cela Vila de Triacastela celebraron una cena cuya finalidad era recaudar fondos para la excursión de fin de curso de los 12 alumnos de 5º y 6º de Primaria a Eurodisney. La gala fue todo un éxito y, después de disfrutar del cátering preparado por los expertos gastrónomos del Vilasante y servido en parte por ex alumnos, los asistentes disfrutaron de un animado baile amenizado por el popular Suso de Bohente . La realidad es que los alumnos trabajaron duro con venta de rifas, lotería, cesta de Navidad y otras campañas y por ello apenas tendrán que poner nada de su bolsillo para su estancia en París. Prometieron contarnos los pormenores.