Quedan tres días para una junta general de accionistas celeste que dará a conocer cuál es el rumbo que toma un club que no ha conseguido cumplir con el sueño del ascenso
06 jun 2010 . Actualizado a las 03:09 h.La marcha de Raúl López deja al Breogán en una encrucijada. A tres días de su junta de accionistas, el club se encuentra ante la incertidumbre de un cambio de modelo, frente al presidencialismo que ha marcado esta segunda etapa del empresario del transporte al mando. Son varias las incógnitas a despejar, después de un período marcado por las luces y las sombras, en definición de un socio del club.
Economía
Lo primero que queda en el aire es la economía. El viernes, en su adiós, Raúl López aseguró que dejaba un club saneado, «con los jugadores al día en los pagos», en sus propias palabras, y atractivo para quien quisiera hacerse cargo. Un equipo que debe afrontar una caída de los ingresos como consecuencia de la situación de crisis mundial. No obstante, según recogieron las propias cuentas celestes, en la pasada temporada se generó un déficit de unos 450.000 euros.
El presupuesto del año pasado ya se fue a la baja, pese a lo cual, se mantuvo entre los más elevados de la competición, y para este se espera un tajo aún mayor. Pero se verá condicionado por la herencia de los contratos que quedan en vigor y que fueron realizados en momentos de bonanza, como los de Nacho Ordín o Javi Román.
Además, una parte importante del dinero que maneja el club celeste proviene de las instituciones (600.000 euros son los que da la Diputación, su accionista mayoritario). Y las cuentas públicas también se encuentran en un período de redefinición del gasto, o sea de reducción de lo menos perentorio.
Situación deportiva
Desde un inicio, con Raúl López al frente del club, se habló de ascenso a la ACB. Los primeros proyectos apostaron fuerte por ello, al menos en cuanto a gasto y trayectoria de jugadores contratados. El Breogán competía sin miramientos en el mercado. Así, en el primer año, el de la primera decepción, hasta tres entrenadores pasaron por el Pazo Universitario: Josep María Izquierdo, Chete Pazo y Paco García. Pero el rumbo no se enderezó en un equipo que llegó a contar en nómina con Alfonso Reyes, Kaspars Cipruss, Devin Davis, Harper Williams o Malik Dixon. Tal panoplia de estrellas no impidió que el proyecto se estrellara y no se consiguiera siquiera la clasificación para el play off.
En el segundo, temporada 2007-2008, se estuvo más cerca que nunca. Sólo el Bruesa, en las semifinales del play off, en Cáceres, impidió cumplir el sueño del retorno. Fue un equipo que se permitió el lujo de comprar a Betinho al Cantabria, y que tenía a Nacho Ordín, Roberto Morentin, Héctor García...
El tercer proyecto no escatimó tampoco en nombres: Pecile, Gloger, Southall, Lucho Fernández, Cusworth... Jugadores de calidad enviada por el resto de competidores, pero que cayeron en la primera eliminatoria del play off ante un Los Barrios hecho prácticamente de retales. Al equipo le faltó estabilidad, cesado con nocturnidad Paco García y contratado con rapidez Sergio Valdeolmillos.
Afición
Siempre se dice que la afición es el principal activo del Breogán, pero en estos últimos años la asistencia a las gradas del Pazo ha bajado. Hoy hay división de opiniones acerca de la figura de Raúl y lo que supondrá su marcha. Ya no existe la unanimidad anterior en torno a él. «No se acaba el mundo, el Breogán existía y existirá sin él», dicen algunos seguidores celestes. Otros valoran su figura, pero lo cierto es que su marcha no ha dejado indiferente a nadie. Ahora esperan a que se concrete quién se vaya a hacer cargo del club. El nombre de Jorge Dorribo sale una y otra vez a la palestra, pero él ya descartó esta semana esa posibilidad.