El PSOE meirense salta al ruedo para ejercer de árbitro

Xosé María Palacios Muruais
Xosé María Palacios VILALBA/LA VOZ.

LUGO

07 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En pleno debate en sobre la conveniencia de prohibir o mantener las corridas de toros, el concejal del PSOE de Meira, Miguel García, tomó en el pleno de ayer una actitud que más parecía la de un diestro en el ruedo que la de un espectador acomodado en el tendido.

El asunto en cuestión era la validación de una votación acordada en un pleno de febrero en el que se decidió el cambio de nombres de dos calles de la localidad, que pasarían a estar dedicadas a los hermanos Vallejo, pilotos de ralis, y al empresario Emilio Fernández. El edil socialista recordó que había presentado un escrito de impugnación de aquella sesión, y subrayó que si se traía de nuevo el asunto al pleno, se debía de haber creado algún «problema de conciencia» en quienes impulsaron aquellas formas.

García aseguró que no se había votado en aquel pleno de febrero y que el acuerdo no se había tomado, pero en su turno de palabra ayer fue más allá y se dirigió al resto de la corporación.

Advirtió al grupo de gobierno de que lo malo no era solo la gestión sino que el problema está en actuar con «mala vontade». «Son cómplices da falsidade e da mentira. Alá vostedes», dijo. Pero no se quedó ahí. Le recordó alcalde que su voto había sido decisivo para colocarlo en la presidencia, y le pidió que retirase la propuesta de cambio de nombres y que se volviese a debatir el asunto en una comisión. «Se non, atéñase ás consecuencias», dijo.

Talante

De todos modos, García también se dirigió al tendido popular. Aconsejó a los concejales populares que fuesen «más tranquilos», y hasta se permitió marcar al PP una cierta línea de conducta: «Un pouquiño de talante, nalgúns casos, vén ben», afirmó.

El pleno sirvió también para que el anterior alcalde y el actual mantuviesen la enésima disputa dialéctica del mandato en el mismo asunto en el que el concejal socialista asumió, hablando en términos taurinos, tanto protagonismo como puede tener José Tomás en las Ventas.

Rosendo Folgueira se quejó de que su grupo no pudiese intervenir si el asunto figuraba en el orden del día, y Antonio de Dios le replicó que la validación solo se hacía por la actitud del PSOE.

Miguel García consideró que el PP debería de poder opinar, y al final el asunto pareció volver al punto de partida. TEGA votó a favor, y el PSOE no lo hizo, con lo que equivale a una abstención. Eso sí, el edil socialista dejó claro que tanto los hermanos Vallejo como Emilio Fernández eran merecedores de todo su respeto.