Arranca una nueva temporada en la LEB Oro, en la que, una vez más todas las espadas estarán en todo lo alto. Los recién descendidos Murcia y Obradoiro parecen, a priori, los candidatos a luchar por el ascenso directo. Y con un mismo objetivo, pero con proyectos ligeramente diferentes, deben de ser referencias en esta Liga. En el grupo de perseguidores, podríamos meter a un ramillete grande de equipos que, tanto por presupuesto, como por tradición y calidad de plantilla, podrán plantear, en un momento dado, la alternativa a cualquiera de los teóricos dos grandes de la Liga.
La experiencia de los dos últimos años en la LEB nos dice que no siempre los que más dinero gastan, ni los presumiblemente más fuertes, acaban obteniendo su premio. Con lo cual, equipos como Cáceres, Burgos, Melilla, Breogán, etcétera, tendrán, sin duda, su oportunidad para poder ofrecer esa alternativa.
Queda atrás una pretemporada marcada, primero, por el Mundial de baloncesto y por las lesiones en algunos equipos. Se inicia una LEB Oro, en la que muchos clubes ya han visto, antes de empezar, trastocados sus planes por culpa de las lesiones en jugadores importantes. Que han llevado a cambios estructurales muy importantes o profundos en el seno de las plantillas. El caso más llamativo, sin duda, el del Burgos, y el de Melilla. Los de Casadevall han perdido a su base para toda la temporada (Ray López es su sustituto) y a Spencer Gloger, también por problemas físicos. En los melillenses, el cambio de norteamericanos ya se ha producido antes de que todo comience.
Con todo esto, y habiendo realizado una pretemporada corta la mayoría de los equipos, se me antoja este inicio, más importante, si cabe, que el de otros años. A todos les va a costar mucho arrancar. Esperemos que nuestro Breo lo haga con fuerza, y se traiga una victoria de la pista de Murcia.