06 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El verano pasado le tocó a las rutas fluviales del cañón del Sil, suspendidas durante meses por culpa del bajón aplicado por la compañía Iberdrola al nivel del embalse de Santo Estevo. Ahora, con la temporada de catamaranes en marcha y a pleno rendimiento en el Sil, los problemas los tienen los barcos que navegan por el Miño. La Diputación anunció ayer la suspensión indefinida de los recorridos por el tramo final del embalse de Os Peares. Si el nivel del río sigue bajando, puede que pronto haya que parar también la ruta que va de la isla de Maiorga a la presa.
La embarcación no puede seguir navegando debido al bajo nivel del embalse y a que por ello no puede usarse el embarcadero.