Cumbre matutina

Millán Gómez

LUGO

27 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Lugo ha vivido fantásticos despertares deportivos. Así, en la retina breoganista están las matinales de la inolvidable primavera de 2000. Hoy, en horario peculiar, visita el Ángel Carro el Tenerife, clásico que sufre impertérrito una caída sin interrupciones entre la élite y la Segunda B. En junio pasado jugó a orillas del Miño un finalista de la UEFA. Esta jornada rinde visita quien, en 1997 y dirigido por Heynckes, estuvo a una prórroga de alcanzar la final continental. Un súbito declive sumado a la inestabilidad económica ha traído como consecuencia este trance. Comandan el reto tres integrantes de su último capítulo dorado. La novedad no está en el duelo en sí, sino en que se medirán de tú a tú. Sin complejos. Predestinados al éxito. Estímulo irrefutable. Como contrapunto está la presencia de dos ilustres que capitanearon la penúltima gesta local. Hoy, su rol lo ocupan otros dispuestos a enriquecer el listón. Llegan los tinerfeños con enorme presión, fruto de la fundada dificultad de su entorno por aceptar la insólita realidad, antagónica emocionalmente a la lucense, cuyo equipo se enfrenta en unas horas al reto de cubrir una página en blanco de su historia.