Como todos sabemos, la LEB es una competición que permite resarcirse de la derrota anterior en un breve espacio de tiempo. Y esta semana, en el más corto de todos. Puesto que, con la última jugada en la retina de todos el pasado viernes en el Pazo, viaja nuestro Breo a una cancha mítica del baloncesto español como León, donde el conjunto de De Grado, se muestra igual, o más irregular aún, que el amurallado. Por tanto, una buena oportunidad para imponer la mejor plantilla y mejores jugadores que el Breogán tiene con respecto al León.
Inmerso en una profunda crisis económica, el León intenta paliarla, con ingenio y habilidad, en esta LEB Oro y, para ello, ha apostado por la clásica mezcla de jugadores veteranos y jóvenes que alternan grandes tardes con otras menos meritorias. Y que hacen que el equipo se encuentre en idéntica situación que el Breogán, a pesar de tener objetivos diametralmente opuestos. Así, los Jorge Calvo, Mújica y Rocchia empujan con su entusiasmo y ganas a experimentados curtidos en mil batallas como Lucho Fernández y Juanjo Bernabé, mientras que sus americanos intentan no pasar desapercibidos en la Liga.
El poderío anotador de León se basa en dos hombres clave para De Grado, como Durley y Quezada. Mientras que Mortellaro intenta aportar en todas las facetas del juego.
Si el Breo es nuestro Breo, ganará hoy en León. Esperemos que así sea.