El año que hoy termina deja en Lugo dos grandes acontecimientos que no salieron de los juzgados: la inauguración del hospital Lucus Augusti y el nuevo puente sobre el Miño. Pero prácticamente todos los demás asuntos que en el 2011 fueron noticia de alcance partieron de manos de las juezas Pilar de Lara y Estela San José. Dos magistradas a favor de las cuales se manifestaron más mil personas en una histórica noche del 21 de octubre en apoyo de la labor de ambas.
El primer indicio de que se presentaba un año turbulento fue la paralización por Pilar de Lara de una torre de viviendas que se estaba levantando ante el mirador del Parque de Rosalía. La urbanización de O Garañón provocó un clamor popular en la ciudad contra el feísmo y las decisiones urbanísticas y sigue amenazando al Concello de Lugo en forma de multimillonaria indemnización que habrá que pagar.
La operación Carioca contra las tramas de la prostitución, que ya había empezado en el 2010, alcanzó su punto álgido cuando el juzgado imputó a los máximos responsables de la Policía y la Guardia Civil en la provincia.
Pero el asunto pareció quedarse pequeño al lado de otro gran acontecimiento del mes de mayo: la entrada de Estela San José en Nupel, el emporio supuestamente farmacéutico que había montado Jorge Dorribo y que cayó como un castillo de naipes con su encarcelamiento, llevándose consigo a la cúpula del Igape. Pero por si era poca la sorpresa, la gran explosión se produjo cuando Dorribo quiso salir de la cárcel y colaboró con la jueza contando todo lo que le preguntó y más. Ahí aparecieron los nombres del ex conselleiro de industria y del ministro de Fomento y Lugo estuvo en las portadas de la prensa nacional durante varias semanas.
En definitiva, un año en el que Lugo vivió de sobresalto judicial en sobresalto policial.
Las juezas Estela San José y Pilar de Lara caminan por los pasillos del juzgado mientras la prensa pregunta al alcalde sobre una de sus comparecencias FOTO