El equipo lucense ya tiene ambulancia para llevar esperanza a Mongolia

laura lópez texto LUGO / LA VOZ

LUGO

OSCAR CELA

Recorrerán 14.000 kilómetros en este vehículo con ayuda humanitaria

31 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Una ambulancia es lo que une Lugo y Mongolia para el equipo Reto Mongolia 2012, que participa en el Rali Solidario que organiza The League of Adventurists International Ltd. La ambulancia y su meta solidaria: llevar ayuda humanitaria al país asiático y demostrar los retos que es capaz de afrontar una persona con esclerosis múltiple.

Felix Amor, José Rozas, Francisco Fernández y Segundo Grandío se embarcaron en esta aventura llenos de energía y, ahora que se aproxima la fecha del rali -partirán 13 de julio-, el viaje se va perfilando.

Su intención es viajar desde Klenová (Chequia) hasta Ulán-Bator (Mongolia) en ambulancia y dejarles allí el vehículo, además de unos 1.500 euros para donar a Lotus Children?s Centre, oenegé dedicada a la integración de niños abandonados. La ambulancia la gestionará el Gobierno y The Adventurist, pero Félix Amor explica que intentarán que vaya para un hospital de Turkmenistán, de donde han recibido noticias de que haría mucha falta.

La semana pasada consiguieron el vehículo, perfectamente equipado y en muy buenas condiciones para que se le pueda sacar partido en Mongolia. Lleva sistema de oxígeno, nevera... e intentarán lograr más material médico para surtirla al completo.

Controles en el vehículo

Por el momento, llevaron la ambulancia -que tiene ocho años y 153.000 kilómetros- a pasar la ITV y superó la revisión sin problema. Pero 14.000 kilómetros son palabras mayores.

Por ello la dejaron en Aprevar, para que le hagan las reparaciones, arreglos mecánicos necesarios y la puesta a punto en general. En esta tarea colaborarán Gesto, Infra, Fercal y Fundiciones Pardo. Amor se muestra muy agradecido por los apoyos que están recibiendo. Es más, Autoescuela Europa les donará dinero y se encargará de la transferencia del vehículo y la gestión del seguro.

Aun así, todavía queda mucho por hacer, sobre todo dinero para los visados, vuelos, gasolina, peajes, comidas, alojamiento..., por lo que piden la colaboración ciudadana.

Unos trescientos equipos de todo el mundo participan en esta iniciativa. Además de llevar material escolar, sanitario, dinero... cada equipo deja en Mongolia el vehículo en el que viaja, para que preste servicio en la zona.