Aplicará esta medida en cuanto reciba San Fiz, As Gándaras y Norte I y II
03 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El consumo eléctrico del alumbrado público le cuesta al año al Ayuntamiento 1,1 millones de euros. El gobierno local quiere rebajar este coste y para ello es necesario aplicar medidas de ahorro en el consumo, mediante el uso de los nuevos recursos técnicos para lograr una más eficaz gestión. También con un uso más racional de la iluminación pública. La concejala de Infraestructuras, la nacionalista Paz Abraira, expuso algunas de las líneas en las que trabaja el gobierno lucense. Incluye la sustitución de las actuales luminarias y el apagado de algunas farolas en polígonos ya urbanizados pero aún sin uso.
Reducir el consumo de energía es una exigencia que, además del sentido común, recomiendan, en unos casos, e imponen, en otros, organismos oficiales de distintos ámbitos institucionales. En el caso del alumbrado público, el gobierno lucense tiene la vista puesta en las luminarias led, las mismas que ya funcionan en una gran parte, sino en todos, los semáforos de la capital. Pero en este caso -explica Paz Abraira- hay un doble problema. Por un lado, el económico; por otro, la imposibilidad de asumir el riesgo de que una operación de cambio de las lámparas convencionales a las de tipo led no dé a largo plazo el resultado deseado. En síntesis, las cantidades en juego recomiendan no figurar entre los primeros ayuntamientos que se decidan a dar el paso. Es preferible, apunta Abraira, esperar a ver qué resultados se obtienen en los municipios en los que ya empezaron con el cambio.
En todo caso, es intención del gobierno local llevar a cabo alguna prueba en este mismo año en alguna zona muy concreta de la ciudad, que aún no está definida. Apunta que, hasta no hace mucho, sustituir las lámparas convencionales por las de tipo led exigía renovar prácticamente toda la farola, menos el báculo; ahora, parece que ya hay empresas que efectúan el cambio aprovechando los cabezales de las farolas, lo que reduce los costes.
Lo que avanza es la sustitución de las lámparas de mercurio por las de vapor de sodio, señala la concejala Abraira. En Lugo hay 13.000 farolas y aún falta por efectuar el citado cambio en mil de ellas. Es un trabajo que se llevará a cabo en este mismo año, según los planes del gobierno local. Como ya se puede comprobar allí donde ya se produjo la sustitución, la calidad de la iluminación mejora considerablemente, a la vez que se consigue ahorro en el consumo de energía.
Polígonos sin uso
En la capital lucense se han urbanizado en los últimos años varios polígonos que, debido a la actual situación económica, no han despegado. Sin embargo, cuentan con alumbrado público. Aún no pasaron a manos del Ayuntamiento, pero no tardarán en hacerlo. Son los de San Fiz, Norte I y Norte II (entre el antiguo cuartel de Garabolos y Duquesa de Lugo) y el parque empresarial de As Gándaras.
Abraira señala que el Concello pretende, antes de recibir los citados alumbrados, instalar los mecanismos necesarios para que se pueda encender las farolas de modo alternativo; por exponerlo gráficamente y sin que sea estrictamente así, una sí y otra no. Así se garantiza el alumbrado y se rebaja el coste por el consumo de energía. Además, de este modo se asegura que se mantienen en funcionamiento regularmente todas las luminarias, con lo que se evitan averías.
«Este ano queremos cambiar as 1.000 lámparas que aínda quedan de vapor de mercurio»
Paz Abraira