El gobierno local cargó ayer contra la Xunta al conocer que Sanidade dispone del informe que encargó sobre el estado del edificio de hospitalización del antiguo Xeral, según el cual no es utilizable, y no se lo comunicó. También ante la confirmación de que suprimirá el PAC de Fingoi a cambio de crear el previsto en A Residencia. El nacionalista Bao y el socialista Álvarez aprovecharon la ocasión para criticar al portavoz municipal del PP, Jaime Castiñeira, al que calificaron como delegado de la Xunta en el Concello.
El nacionalista Antón Bao dijo que, en respuesta a avisos lanzados por el BNG, el Sergas aseguró en el 2011 que no cerraría el PAC de Fingoi pese a que pretendía abrir otro en los locales del antiguo Hospital Xeral. Lugo -dijo Bao- precisa esos dos puntos de atención continuada. Entonces el Sergas -recordó- acusó a Bao de actuar con irresponsabilidad. Declaró: «A irresponsabilidade como agora se ve é da consellería, do presidente provincial do PP e do portavoz municipal dos populares que avalan a supresión dun servizo sanitario importantísimo».
Bao lamentó «a nula capacidade democrática do PP». Lo dijo porque la consellería demuestra tener en su poder el informe sobre el estado del antiguo edificio de hospitalización, pero no lo dio a conocer en el Parlamento de Galicia, dónde lo había solicitado el Bloque. Tampoco se lo envió al Ayuntamiento. Bao dejó claro que no aceptará cambios en el planeamiento de los terrenos del antiguo hospital que permitan la especulación urbanística.
«Faremos unha defensa numantina dos servizos públicos e contra a especulación»
Antón Bao