«Deducir que en Lugo la Guardia Civil y la Policía son corruptas, no lo admito»
01 abr 2012 . Actualizado a las 13:31 h.No le gusta que al hablar de escándalos en Lugo se implique a los cuerpos y fuerzas de seguridad. Es cauto a la hora de hablar de las grandes operaciones contra la corrupción que desarrollan dos juezas lucenses y prefiere aguardar a que la justicia decida. Ramón Carballo Páez (1959, O Seixo-Pedrafita), el subdelegado el Gobierno de Lugo, que concedió esta semana su primera entrevista larga a los medios, llegó al cargo en el en uno de los peores momentos que atraviesan algunas instituciones en la ciudad, pero anuncia que está abierto al diálogo con todos.
-Campeón, Carioca, tramas de retirada de multas, de concesión presuntamente ilegal de carnés de conducir... Da la sensación de que llegara a un polvorín y de que la sociedad quiere limpieza. ¿Qué dice?
-Hay que esperar a que se resuelvan esas grandes operaciones. Están en fase de investigación y hay que dejar trabajar a la justicia. Está para eso, y si alguien cometió delitos debe pagar porque esa es una delincuencia posiblemente tanto o más importante, que otros tipos. Quien delinquió que pague y la sociedad no debe ser permisiva con este tipo de actitudes. Es cierto que la imagen de la provincia no sale favorecida
-¿No considera que con lo ocurrido, la imagen de las fuerzas y cuerpos de seguridad en la provincia está por los suelos y deben adoptarse medidas urgentemente?
-No se puede decir que la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía o la Subdelegación del Gobierno son instituciones corruptas. Si hay miembros de las mismas imputados lo están a título individual y han de pagar si la justicia considera que son culpables. Hay que que destacar que dos instituciones tan relevantes como son la Guardia Civil y la Policía no tienen porqué estar involucradas. Si están, lo están personas, insisto, a título individual y la justicia ha de resolver. Ambas instituciones prestan un servicio importantísimo a la sociedad, se lo prestaron y espero que lo sigan haciendo. Tampoco la Subdelegación del Gobierno es una institución corrupta ni nada parecido. Si se prueba que alguien actuó irregularmente, tendrá que pagar. Lo mismo digo de la Jefatura Provincial de Tráfico.
-Con respecto a esa institución, Tráfico, resulta que funcionarios que están imputados continúan, según algunas versiones, desempeñando labores de responsabilidad. ¿Cómo se le puede explicar eso a un ciudadano de a pie?
-Estoy informándome de la situación y estudiaré el asunto pormenorizadamente. Trataré de saber algo más. Actualmente, la tramitación de las multas se lleva bien y las sanciones ya no se firman en la Subdelegación. De todos modos, mantendré una entrevista con el jefe provincial y mi interesaré por conocer por si hubo ceses, la situación laboral de los imputados y, a partir de ahí, si hay que tomar medidas, las propondré. De todos modos apelo al respeto y a la responsabilidad. Informativamente son hechos que impactan. Yo no niego ni afirmo, simplemente creo que debemos diferenciar lo que es el procedimiento judicial de las instituciones. Este es hacia las personas que tienen nombre y apellidos, pero no a las instituciones.
-¿Pero no cree necesario hacer un saneamiento general?
-No será necesario porque la sociedad confía en esas instituciones, a pesar de lo que está pasando. Hay que sanear con orden. Tanto la Guardia Civil como la Policía son dos instituciones perfectamente válidas y las personas que tengan culpa han de pagar por ello si así lo establece una sentencia. Insisto: hay que dejar trabajar a la justicia y que esta pueda tener la celeridad que la sociedad le pide y que deseamos que sea. Tendrá sus tiempos. Pero deducir que la Guardia Civil o la Policía son corruptas en Lugo, ni lo admito ni lo comparto. No porque imputen a alguien de la justicia podemos decir que esta es corrupta; no porque se impute a un político o a varios podemos decir que la política es corrupta. Debemos diferenciar a las instituciones de las personas.
-Tal y como están las cosas, ¿Se ganará o perderá la batalla contra la corrupción?
-Es un momento complicado. La sensación que siento es que hay mucha más de la que yo desearía. Hay sentencias y culpables de los que se puede hablar. Esas personas no son dignas de estar ocupando los puestos que tuvieron. La justicia debe ser ejemplar y los imputados tienen que aprender. Ahora mismo disponemos de la Ley de Transparencia que considero que es buena porque los Parlamentos han de dictar normas para actuar. Por ejemplo, creo que los alcaldes deberían tener un sueldo asignado; no vale asignarse lo que quieran. Debemos confiar en el sistema democrático y perfeccionar aspectos que puedan dar lugar a estas operaciones.