La confianza del pueblo en sus defensores originó 4 detenciones en una semana
18 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de los mensajes más repetidos por las autoridades desde tiempo inmemorial es que la colaboración entre los ciudadanos y las fuerzas del orden es un pilar de gran importancia para la sociedad. En los últimos días se confirmó que Sarria es uno de los lugares en los que más hondo ha calado esa afirmación.
En menos de siete días se produjeron en el casco urbano de la villa y en el núcleo de Oural actos delictivos de una cierta relevancia cuyo resultado se saldó con la detención en apenas unas horas desde que se produjo el delito de sus autores. En ambos casos las llamadas de ciudadanos tanto a los números de emergencia como a los teléfonos particulares de guardias civiles y policías locales fueron decisivos para que la operación concluyera felizmente con la detención de los presuntos autores de los delitos.
El primer caso fue la pasada semana cuando la llamada de un amigo puso sobre aviso a un agente de la Benemérita que estaba fuera de servicio sobre un robo que se había cometido en un local del centro de la localidad. La rápida y desinteresada actuación del guardia, ayudado por policías locales, otros guardias de la zona y hasta un policía nacional, culminó con la detención de dos mujeres en menos de cuatro horas y la resolución de un caso de robo múltiple, ya que se comprobó que habían sustraído mercancía en varios establecimientos.
El segundo caso fue más reciente y se produjo en la madrugada del martes al miércoles cuando una pareja de desconocidos intentó robar la recaudación a un hostelero de Oural. El empresario primero se defendió e hizo huir a uno de los delincuentes y emprendió la persecución del vehículo en el que huían.
Su buena relación y conexión directa con Guardia Civil y Policía Local se tradujo en que pudo llamar a ambos cuerpos de seguridad. En pocos minutos montaron un amplio dispositivo que en menos de media hora se saldó con la detención de los dos presuntos autores del intento de robo.
Las declaraciones posteriores del hostelero, alabando la profesionalidad de los agentes del orden, solo sirven para confirmar que los ciudadanos y los encargados de velar por su seguridad caminan juntos.