Fue adjudicado en el reparto de patrimonio sindical a CEL y UGT
04 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello de Portomarín busca fórmulas para poder asumir la compra del pazo del General Paredes, incorporado al patrimonio sindical y poder formalizar el protocolo de aceptación de la oferta para la enajenación del inmueble, formulada por el Ministerio de Trabajo. Esta instancia rebajó el precio del edificio, -adjudicado en su día a UGT y a la CEL en el reparto- a 180.000 euros, de los 240.000 en los que estaba valorado inicialmente, amparándose en su deterioro por falta de uso. Además ofreció la posibilidad al Concello de Portomarín de pagarlo en diez años.
El alcalde de Portomarín, Juan Serrano, explicó ayer que está a la espera de un informe económico-jurídico por parte del secretario para poder dar pasos en la compra del edificio que pretende destinar a centro sociocultural. Una de las posibilidades que barajan es la de enajenar bienes municipales. El concello es propietario de once viviendas, con 50 años de existencia y alguna de ellas está deshabitada y sufriendo también un proceso de deterioro.
Serrano explicó que la propuesta del Ministerio fue calificada por el secretario de «impecable». Sin embargo, los ayuntamientos actualmente no pueden endeudarse durante más de cuatro años. Según dijo, la única fórmula sería la de amortizar la deuda pendiente con la venta de patrimonio municipal y utilizar el sobrante para adquirir el pazo.
El alcalde manifestó su empeño en recuperar para Portomarín el edificio que perteneció a la Hermandad de Labradores y Ganaderos durante años y que forma parte de las vivencias de los vecinos que nacieron después del traslado del pueblo por la construcción del embalse. «Non quero -añadió- deixar caer un edificio emblemático para Portomarín, pero este inverno xa tuven que recoller lousas do chan». «Chove -añadió- nas vigas de madeira na zoa dos asientos de cantería e estanse deteriorando».
Reuniones infructuosas
Serrano explicó que mantuvo tres reuniones con el antiguo subdelegado del Gobierno, José Vázquez Portomeñe, a las que le obligaron a acudir acompañado de la anterior alcaldesa, Silvia Rodríguez. Apuntó que en estas conversaciones además de solicitar el abono de los 240.000 euros en los que estaba valorado el edificio, le reclamaban al Concello 40.000 euros más. «Os sindicatos querían que lles compraramos unha nave e dician que non atopaban ningunha por ese prezo».
El alcalde de Portomarín insistió en que no niega el derecho de UGT y CEL en el edificio. Puntualizó, sin embargo, que les correspondía el 10% y reivindicaban el 100%. Recordó que ninguna de estas dos organizaciones llegó a tener abierta oficina en el pazo. «Non chegaron a tomar posesión do edificio que lles correspondeu en cesión de uso».