«El de Jesulín se llamará Esteban»

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos SALAMANCA / LA VOZ

LUGO

PENOUCOS

Algunos sentaron cátedra de tauromaquia ante la incredulidad de sus vecinos

07 abr 2013 . Actualizado a las 06:55 h.

Términos como astifinos, zainos o bragados ya no suenas a chino al centenar de sarrianos que ayer visitaron la finca de Lebes en la localidad salmantina de Rolriza de Cojos para conocer la manada de la que saldrán los cinco toros que se lidiarán en la corrida del San Xoán.

La nutrida expedición partió de Sarria en dos autobuses a las ocho de la mañana y soportó estoicamente -con una parada cerca de Salamanca en la que se encontraron con una excursión monfortina del Daviña Rei que iba ver al Madrid- las cuatro horas y media de viaje.

La mayoría solo tenían claro que las condiciones de los astados de la prestigiosa ganadería Montalvo tenían que ser «grandes y que embistan» y por eso se quedaron de una pieza cuando algunos de sus compañeros hablaban de cosas como trapío o casta o se atrevían a definir las condiciones de algunos animales solo con mirarlos sentando cátedra en tauromaquia ante el asombro de sus vecinos.

Paseo en remolques de tractor

Un momento especial fue el paseo en tres grandes remolques de tractor por la finca, fue tan agradable que algunos le propusieron al concejal cambiar el tren de las fiestas por ese método. En medio de los animales algunos llegaron a asustarse cuando paraban los vehículos, por suerte solo era para ver las reses como en un safari.

Los más avezados fueron los primeros en evitar la primera decepción que se llevó el resto cuando vieron los animales. «Son algo pequenos e teñen moito pelo», manifestaron para ser corregidos de inmediato por los expertos del tendido siete: «Están en la época de crecimiento y aumentarán de peso de manera considerable en pocas semana. Además todavía tienen el pelaje de invierno y no están preparados para la lidia». La realidad es que los ejemplares tenían un aspecto imponente y todos desean verlos en la plaza sarriana. Uno ya quedó bautizado como Esteban y será el de Jesulín.

Una vez concluido el paseo en tractor por la inmensa fincas llegó el momento de saborear una monumental paella para un centenar de comensales cuyo sabor fue alabado por todos y alguno hasta se atrevió a repetir.

un centenar de sarrianos conocen en salamanca los toros del san xoán