La Xunta acepta legalizar en Sarria las entreplantas de los edificios

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos SARRIA / LA VOZ

LUGO

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El cambio supone ampliar 80 centímetros la altura de las plantas bajas

05 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La Secretaría Xeral de Urbanismo aprobó una modificación puntual de las normas de planeamiento de Sarria para que se adaptaran a la normativa vigente. El cambio que solicitó el Concello a la Administración autonómica era el de incrementar en 80 centímetros la altura máxima de las plantas bajas. En la actualidad el tope estaba fijado en 5,30 metros y pasa a ser de 6,10. Esta norma supone también una modificación en la altura general máxima de cornisa de los edificios en la misma medida.

El argumento que defendió el proyecto presentado por el Concello y elaborado por el equipo de técnicos que están redactando el plan general se basa en que las plantas bajas de los edificios de la villa se dedican en su mayor parte a locales comerciales o salas de reunión como bares y cafeterías, a los que la normativa marca que deben de tener una altura de 3,20 metros. Las entreplantas se dedican esencialmente a oficinas o despachos profesionales que por norma tienen una altura de 2,50. A todo ello se le suman los 0,30 centímetros de la placa y el resultante son los 6,10 metros que solicitaban los responsables municipales.

El proyecto solo fue objeto de una alegación durante el período de tramitación que fue desestimada por los técnicos. Fue aprobado provisionalmente por el pleno tras recibir el visto bueno de todas las administraciones pertinentes y ahora acaba de recibir la aprobación definitiva.

Las personas que estén disconformes con esta orden pueden interponer recurso contencioso administrativo ante el TSXG y disponen para ello de un plazo de dos meses.

Excepción, el Camino

Esta modificación afecta a la totalidad de edificaciones de la villa, con la excepción de las que se encuentren afectadas por ser zona BIC, en el caso de Sarria un número notable debido a la presencia del camino de Santiago.

La concejala de Urbanismo, Pilar López, calificó esta determinación como «un éxito muy grande que pone fin a un grave conflicto en el que nadie se atrevió a mover ficha en los últimos quince años. Para nosotros era una gran prioridad solventar este problema y por eso ya teníamos elaborado el proyecto en enero del 2012, apenas unos meses después de haber accedido al gobierno».

Pilar López destacó que un porcentaje elevado de edificios que en Sarria podían tener algún problema legal quedarán ahora amparados por esta nueva normativa e incidió en que los que se construyan de nuevo dispondrán de una herramienta jurídica que les ampare, algo de lo que carecían hasta el momento. La orden ya se aplicará en el plan general de ordenación que se está redactando. El Urbanismo de Sarria se rige por las normas subsidiarias de 1981 que fueron modificadas en 1986.