Los dueños anunciaron al personal un acuerdo para refinanciar la deuda
02 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La crisis en la que está sumido el Gran Hotel de Lugo podría solucionarse en este mismo mes. Este es el mensaje que están transmitiendo los propietarios, quienes comunicaron a la plantilla de forma verbal que habían llegado a un acuerdo con una entidad bancaria para la refinanciación de la deuda. En algunos círculos se baraja la posibilidad de que se trate de un fondo extranjero interesado en el establecimiento hostelero como inversión y que se podría hacer cargo de la deuda contraída por el establecimiento lucense con el Banco Popular, con el que existe una hipoteca sobre las instalaciones que ya ha sido ejecutada. Otras fuentes no descartan que se trate de una nueva maniobra de la familia Martínez Parra para tratar de evitar el concurso de acreedores, ya que perderían el control de la empresa para dar paso a la judicialización de las cuentas de la sociedad de la que forman parte el hotel San Martín, de Ourense y el Gran Hotel de Santiago.
La sociedad propietaria de las instalaciones, Proalsa, celebrará junta general extraordinaria de accionistas mañana miércoles. En el orden del día figuran la aprobación de las cuentas anuales del 2013 y la gestión de la administradora, nombrada en su día por el juez Vázquez Taín, instructor de la operación Caballo de Troya y ratificada en junta general. Figura además la propuesta de aplicación de los resultados del ejercicio.
Probablemente en la junta de accionistas el representante de la familia que ostenta la mayoría del capital, los Martínez Parra, informen a los minoritarios de la solución que comunicaron a la plantilla que habían alcanzado para garantizar la continuidad del hotel.
Los hermanos Martínez Parra disponen cada uno del 45,43% de las acciones de Proalsa. Los herederos de Victoriano Simón, de Ponferrada, cuentan con el 2,79%. El resto está en manos de pequeños accionistas cofundadores de la sociedad en los años 70.
Proalsa es la propietaria no solo del Gran Hotel de Lugo, sino también del San Martín de Ourense y del Gran Hotel de Santiago, que se incorporó a la sociedad en virtud del pago de un préstamo de 3,5 millones de euros efectuado por el establecimiento lucense al compostelano.
De toda formas, la situación en estos momentos es muy confusa. A la incertidumbre del posible acuerdo al que llegó la familia Martínez Parra para la refinanciación de la deuda, hay que sumar la poco clara situación en la que se encuentra el hotel. En Lugo poco o casi nada se sabe de las decisiones adoptadas por el juez Vázquez Taín en su momento sobre el hotel lucense, adquirido en el año 2011 por Ángel de Cabo a la familia Martínez Parra. El juzgado suspendió cautelarmente la operación y retornó la propiedad a la familia ponferradina. De Cabo y los Martínez intercambiaron demandas judiciales.