Un cliente tira de las orejas a un abogado porque perdió un pleito

xosé Carreira LUGO / LA VOZ

LUGO

El acusado fue condenado a pagar multas y 300 euros al letrado afectado

11 sep 2014 . Actualizado a las 09:22 h.

El ejercicio de la abogacía tiene sus riesgos. Puede ocurrir que algún cliente enfurecido por perder un pleito intente ser expeditivo utilizando las manos. Ayer, un letrado mariñano tuvo que acudir a un juicio como testigo y víctima porque una persona a la que tuvo como contraria en un pleito lo agarró por la espalda y le tiró de las orejas. El acusado había perdido, junto con otras personas, un juicio lo que les suponía pagar a todos los afectados más de 24.000 euros.

El cliente acabó siendo imputado por un delito de obstrucción a la justicia y por sendas faltas de amenazas y lesiones. Por el primero, el fiscal pedía que le fuese impuesto un año de cárcel y por las dos últimas, una multa de 150 euros y 10 días de localización permanente. Ayer, antes de celebrarse el juicio, otro abogado que le representó negoció una rebaja de la pena con el fiscal y finalmente el acusado aceptó porque le retiraron la acusación de obstrucción a la justicia y, a cambio, pagará una multa de 300 euros, la misma cantidad que le tendrá que dar al letrado al que estiró las orejas y por la falta de lesiones, 600 euros. En total, el incidente le cuesta 1.200 euros.

Resulta que el abogado mariñano atacado había asistido en un juicio celebrado en Mondoñedo a la parte demandante. El acusado era demandado junto con otras personas y entidades. En febrero de 2012 fue dictada sentencia según la cual se condenaba a todos los demandados, entre ellos el imputado, a abonar solidariamente entre a la parte actora 24.024 euros, además de los intereses legales.

Cuatro días después, el acusado se encontró con el abogado en un pub de Ribadeo. Según el fiscal, lo agarró por las orejas y le dijo que si lo pillaba en un callejón a solas le daría una paliza. Unos minutos más tarde lo agarró por la espalda, pasándole un brazo alrededor del suelo. En este lance el abogado fue tirado al suelo.

El fiscal no tiene duda alguna de que el acusado llevó a cabo estos hechos por la condición de letrado de la otra persona y en represalia por la sentencia condenatoria. El abogado atacado sufrió lesiones en el cuello. Necesitó asistencia facultativa. En la curación de sus lesiones invirtió cinco días, ninguno de los cuales fue impeditivo para sus ocupaciones habituales. Como consecuencia del ataque reclamó las indemnizaciones que pudieran corresponderle.

No es este el único caso de ataques abogados. Hace algo más de un año, un sarriano entró en el despacho de su letrado armado con una escopeta de balines. Retuvo al profesional en su despacho y finalmente acabó efectuando un disparo que acabó afectando al letrado en la cabeza. En este caso el abogado le llevaba un caso al agresor y este parece que no estaba muy satisfecho.

«Si te pillo en un callejón a solas te doy una paliza», dijo el imputado al letrado

La víctima defendió a otra persona y logró que ganara un pleito