Dos años después de sufrir un ictus con 52 años: «Necesito a mis tres maestras»

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

LUGO

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Ángela trata de recuperar la fluidez al hablar con terapia especializada

31 mar 2017 . Actualizado a las 10:19 h.

Ángela Rubal Goás tiene 54 años y vive en Alfoz. Hace dos años y medio sufrió un ictus del que le quedaron importantes dificultades a la hora de hablar. Ella es una de las 30 personas que acuden al centro de día de la asociación Adace, que atiende a personas y familias con daño cerebral adquirido. No puede desplazarse a Lugo más días a la semana para acudir a la cita con las que define como sus «tres maestras»: una psicóloga, una fisioterapeuta y una logopeda, con cuya ayuda asegura que ha mejorado mucho. Ángela Rubal y su familia, en particular su hijo Martín Cao, reclaman una atención descentralizada, que, en su caso, le permitiría acudir durante más horas a terapia. Ambos hicieron un llamamiento a participar en la campaña de la Federación Galega de Dano Cerebral, que presentó un proyecto en la convocatoria de DKV Seguros, que se puede votar a través de Internet. La iniciativa que reciba más clics recibirá colaboración económica. El proyecto de Fedace, que compite con otros 62, tiene un presupuesto de algo más de diez millones.

-Ángela: ¿Que le pasó para necesitar rehabilitación?

-Sufrí un ictus hace aproximadamente dos años y medio. Estuve hospitalizada en Burela. Tuve que ir a rehabilitación para recuperar el paso y la pierna durante 10 meses. Ahora sigo yendo al logopeda en Burela. Necesito más apoyo para poder seguir recuperándome. La rehabilitación fue muy importante para llegar hasta aquí.

-¿Se ha recuperado de todas las secuelas?

-Ahora solo me afecta al habla. Me muevo bastante bien. Cuido a mi madre que está en una silla de ruedas, soy yo la que la manejo, me ocupo de la casa y de la comida, pero sigo teniendo dificultades para expresarme y que me entiendan.

-¿Cuánto tiempo lleva viajando a Lugo?

-Llevo dos años en el centro. Tengo tres maestras: una psicóloga, una fisioterapeuta y una logopeda. Paso una media hora con cada una, en total media hora y he notado mucha mejoría desde entonces. Estoy convencida de que mejoraría mucho si pudiera ir algún día a mayores del martes.

-¿Quien la traslada a Lugo desde Alfoz?

-Habitualmente me lleva mi hijo en el coche. Aunque sea una vez a la semana sigo yendo porque me está haciendo mucho bien. Tampoco podría recorrer cien kilómetros para ir y otros tantos para volver muchos más días. Mi madre depende de mí y para que pueda viajar a Lugo tiene que encargarse de ella mi marido, que a veces tiene que pedir en el trabajo.

-Martín: ¿La mejoría de tu madre es tan notoria desde que acude a rehabilitación?

-Sí. Se le notó muchísimo. Es una pena que no haya un centro de las características del de Adace más cerca. Vivimos lejos y con una persona en silla de ruedas en casa, por lo que el viaje a Lugo supone un esfuerzo muy grande.

-¿Cree que están haciendo un buen trabajo con su madre?

-Estamos contentísimos. Ojalá que abrieran un centro más cerca para que pudiera ir más a menudo. Están haciendo un gran trabajo con ella y muy profesional. Seguramente haya mucha más gente en la provincia de Lugo en una situación similar a la de mi madre y que no pueden acceder a esto porque vive lejos.

-¿Le resulta muy caro el viaje y la asistencia.

-Yo sé lo que gastamos en combustible. De lo que cuesta el centro se encarga mi padre.

-¿Conoce la iniciativa de Fedace?

-Me han hablado de ella pero no he tenido tiempo de entrar en la página y votar. Lo haré. Los lucenses necesitamos que los recursos estén más próximos a las necesidades.

«Sufrí un ictus hace dos años y medio. He recuperado mucho gracias a la terapia, pero necesito más apoyo»

«¡Ojalá que abrieran un centro de Adace más cerca de Alfoz! Mi madre podría ir más de un día a la semana»

«Seguro que hay muchas personas que no pueden acceder a terapia»