«Soñar sí, pero los pies en el suelo»

LUGO

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Recomiendan a los aficionados que disfruten de una situación que puede ser efímera

01 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Carlos Sánchez Cabo lleva 38 años en el CD Lugo, 7 como jugador y 31 como trabajador, y Tito Real estuvo 15 en el Breogán, 6 jugando y 9 como delegado. Su trayectoria les convierte en voces más que autorizadas para analizar el buen momento que viven ambos clubes y desde su experiencia recomiendan a los aficionados que disfruten de estos momentos debido a lo «efímeras» que suelen ser las rachas en el deporte.

Cabo mantiene que es el momento de «enmarcar una clasificación histórica» y dice que el actual momento se debe «al excelente trabajo de años en los que el equipo siempre mantuvo una base y cada campaña solo se hicieron fichajes puntuales. También es importante la suerte en jugadas puntuales, pero la clave es tener un gran vestuario».

Tito Real está muy contento con el arranque liguero de su Breo, pero advierte que «hay que esperar al final y a los play offs para hacer valoraciones. Yo nunca fui de marcarme objetivos. Recuerdo la temporada del ascenso a la máxima categoría, la 83/84, en la que jugamos sin marcarnos metas hasta que quedaban pocas jornadas y al final subimos».

Dificultades para competir

Un aspecto que ambos destacan es la relevancia que tiene que una ciudad como Lugo compita con otras de mucha mayor población y recursos. «Es algo muy complicado que una ciudad de 96.000 habitantes pueda medirse con otras de más de un millón y por eso hay que darle a los logros de los equipos lucenses, no solo los de fútbol y baloncesto, sino todos, la importancia que tienen», aseguran, antes de poner como ejemplo los éxitos del piragüista Ramos Misioné.

Ambos deportistas son conscientes de las dificultades que entraña estar arriba en cualquier competición y por eso advierten que «es muy difícil mantenerse arriba durante mucho tiempo, por eso la gente tiene que disfrutar de este momento sin olvidar que las rachas en el deporte siempre son efímeras. Soñar sí, pero con los pies en el suelo. No vale el bla, bla, bla, la gente no juega y es el vestuario el que de verdad tiene que saber como pueden evolucionar las cosas y donde pueden llegar».

El futbolista recuerda que las cosas han cambiado mucho desde que él era jugador. «El material deportivo no tiene nada que ver, antes cuando llenabas las botas de barro pesaban dos kilos y eso ya no pasa. Ahora hay más dinero, una buena estructura de club y por lo tanto muchos más medios», dice Cabo con cierta nostalgia, para añadir que «antes los padres no valoraban el deporte ni lo veían como una salida profesional y ahora sí».

El ex breoganista tampoco tiene envidia de la situación actual de los deportistas y mantiene que «no echo de menos nada, yo fui muy feliz siendo niño cuando había bofetadas para encontrar una canasta para jugar», dice Tito Real.

Un aspecto que ambos valoran mucho ambos es la implicación de los jugadores en los proyectos y mantienen que para ello es muy importante poder contar con gente de la casa. «Es un sentimiento distinto el que puede tener cualquier jugador que llega al primer equipo desde la base y es de casa que el que puede sentir alguien que se ficha de fuera y que puede ser un gran profesional, pero no va a enfocar las cosas de la misma manera que un chaval de la cantera. En Lugo siempre se valoró más lo de fuera que lo de casa y no debería de ser así, es algo que tiene que cambiar». En este sentido, Tito Real recuerda la época de los ascensos del Breogán en que en la plantilla había hasta 6 jugadores de Lugo y todos con un rol importante y ahora solo está Sergi Quintela.

Unidad entre clubes

Otro aspecto que reclaman en el deporte lucense es que exista una mayor unidad entre los clubes de cada especialidad para ser más competitivos y ponen como ejemplos que no deberían de repetirse la división en su momento del baloncesto entre el Breogán y La Casera o el Lucus, el reciente divorcio en el voleibol o la desunión en el balonmano. «Todos tendríamos que remar hacia el mismo lado y no entorpecernos», aseguran.

Cabo recuerda que llegar a Segunda A fue complicado y se alegra por estar el equipo totalmente consolidado en una categoría en la que ya se ha convertido en uno de los clásicos. «Ya es un equipo asentado en la categoría y con una gran base. Si surge algo más ya sería una lotería, puesto que el ascenso es algo muy complicado». Por su parte, Tito Real apostilla que «para que el Breogán se mantenga en la élite es fundamental que tenga detrás una buena cantera. Los buenos jugadores no salen todos los días, pero hay que poner los medios».