Ya han empezado, si es que lo habían dejado alguna vez. Están nerviosos porque ven las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina y hay que empezar a decir los mismos cuentos que algunos llevan repitiendo desde hace años.
Pero no importa, a los ciudadanos nos consideran poco más que atolondrados, que tragamos todo lo que nos echen. Y así debe ser a tenor de los resultados que se vienen produciendo elección tras elección.
Como decía, estos días venideros van a ser la repera. Se nos anunciará la construcción de nuevos colegios, arreglo de carreteras, ayudas enormes para los necesitados, que somos todos, rehabilitación y potenciación de la zona rural, freno a la especulación, más parques y espacios naturales protegidos, inversiones millonarias que se harán en un futuro, promesas y más promesas que irán acompañadas de continuas visitas de políticos que se dejarán ver por los lugares más insospechados explicando proyectos, mostrando planos, incluso en plan colegueo para que se vea lo campechanos que son, antes de volver a la frialdad y lejanía de sus despachos, en donde se volverán a hacer inaccesibles.
Nos quedan unos meses de mentiras, promesas que nunca se llevarán a cabo y políticos visitadores, pero bueno, no está mal si tenemos en cuenta que no habrá Arde Lucus, las verbenas prácticamente quedarán en la nada, la Panorama decide suspender sus actuaciones y el San Froilán se anuncia como descafeinado, así que por lo menos durante esta temporada tendremos diversión, no se lo tomen en serio y ríanse, que ya llega el verano y con algo habrá que divertirse.