Guerra fría entre los ganaderos de raza rubia gallega: una pugna que depende de los tribunales

LUGO

La repetición de las elecciones del 2022 está pendiente de lo que dicte la Audiencia Provincial de Lugo
09 ago 2023 . Actualizado a las 18:15 h.La situación de la asociación de ganaderos criadores de raza rubia gallega (Acruga) parece vivir actualmente una situación de guerra fría. La asamblea general celebrada el pasado mes de julio en el Pazo de Feiras de Lugo evidenció las tensiones en el colectivo. La directiva no logró sacar adelante la aprobación de las cuentas ni de los presupuestos en una sesión en la que no faltaron acaloradas discusiones entre las dos partes.
La pasada primavera el Juzgado de Instrucción número 3 de Lugo anuló las elecciones celebradas el año pasado. Consideró nulo el calendario y la normativa del proceso electoral, en el que César Dorado logró la reelección frente a una candidatura liderada por David López. El presidente consiguió el 52 % de los votos, mientras que López logró el 47 %. La directiva anunció la intención de recurrir ese fallo, y aunque no ha habido avances, sí se nota que unos y otros mantienen sus diferencias.
Perfil
Acruga cuenta unos 1.300 socios, con un perfil muy diferente en su dedicación a la ganadería. Como explicó López este miércoles, unos 700 poseen de media unas diez vacas o algo menos, mientras que el resto se caracteriza por tener varias decenas de reses. Los miembros del sector crítico, que pertenecen al segundo grupo, aseguran que los responsables de explotaciones con más vacas son los más interesados en un cambio de rumbo.
Quienes tienen hasta diez vacas pagan una cuota anual de 30 euros. Quienes rebasan ese número de cabezas pagan un euro al año por cada vaca nodriza.
Gestión
Los críticos acusan a la directiva de preocuparse por asegurar la comercialización de los animales y de desatender la cuestión de la genética; critica que hay toros sin actividad, y solicita que se amplíen las líneas genéticas. Dorado difiere de ese punto de vista, y sostiene que nunca ha habido tanta calidad genética.
David López, cabeza visible del sector crítico, denuncia que no se trata por igual a todos los socios y que los de fuera de la provincia de Lugo están discriminados y apenas reciben atención. «Acruga trata a todos os gandeiros igual», manifiesta Dorado.
Una entidad necesaria
Unos y otros están de acuerdo en la importancia de la asociación. «A raza rubia galega é un patrimonio de todos os galegos que non se pode perder», dice López, que percibe un cambio en la masa social en los últimos tiempos. «Cada vez hai menos explotacións e máis gando, pero é a regra xeral», dice.
Dorado coincide con el otro sector en la importancia de Acruga:«A rubia galega é un patrimonio de Galicia», afirma. Ese punto de vista es precisamente usado por él para atacar a sus adversarios, a quienes acusa de causar un perjuicio a la entidad y a la raza rubia gallega con sus críticas: «Que se vai lograr, que a rubia galega desapareza? Non sei o que buscan eses señores. Se Acruga está ben, que queren, poñela mal?», se pregunta el presidente. «O problema non é Acruga senón a xestión», considera López.
Compás de espera
El sector crítico explica que su propósito es conseguir unas elecciones «limpas e democráticas». Dorado recuerda que en el 2022 se celebraron unas elecciones «legais» en las que su candidatura se impuso a la otra, y sugiere al otro grupo que se presente cuando se vuelvan a convoca.
Mientras tanto, en las subastas celebradas en el 2022 se alcanzó un precio medio de 2.380 euros, que no se había registrado en los cuatro años anteriores. Las que han tenido lugar este año mantienen esa tendencia: en la de A Fonsagrada (mayo) se llegó a un precio medio de casi 2.600 euros, y en la de Baleira (julio), a casi 2.500 euros.
La asociación está a la espera de poder firmar con la IXP Vacún de Galicia un acuerdo para que los terneros se puedan certificar como rubia gallega suprema, lo que permitiría un aumento del precio de las reses.