Los lucenses cierran la pretemporada ganando al campeón de la BCL de las Américas en un partido de gran acierto en el lanzamiento exterior
10 sep 2026 . Actualizado a las 15:08 h.El Río Breogán se despide del tiempo de pruebas con una sonrisa y este miércoles en el Pazo se adjudicó el trofeo Lugo é Basket ante el Boca Juniors en un partido de mucho acierto exterior que se rompió en el tercer cuarto.
El encuentro arrancó marcado por la igualdad y por la prudencia de dos equipos que, sin renunciar a competir, tampoco parecían dispuestos a asumir demasiados riesgos a estas alturas ante la importancia de lo que se viene en próximos días. El Breogán quería cerrar su preparación con buenas sensaciones antes de afrontar el desafío europeo, mientras Boca Juniors, que contó con un pequeño grupo de hinchas detrás de su banquillo, camina hacia una cita internacional de enorme relevancia tras ganar la Liga de Campeones de las Américas.
En el conjunto celeste, Brankovic y Mavra asumieron el protagonismo ofensivo y marcaron el ritmo de los primeros minutos. En el cuadro argentino, el peligro llegaba especialmente desde el juego interior, con Lema y Helmanis como una de sus principales amenazas. La respuesta del Breogán encontró también a Kasibabu y al propio Brankovic, que estrenaron su cuenta anotadora en el Pazo en un primer cuarto de alternativas constantes. Boca Juniors logró mantener una mínima ventaja al término del período y se marchó al primer parón por delante, 24-25.
El ambiente en el pabellón, eso sí, tardó en entrar en calor. El Pazo de los Deportes de Lugo presentó un aspecto todavía frío para lo que es habitual en la liga, aunque el público lucense se fue animando con los triples y los mates de jugadores como Ilic o Brankovic, que arrancaron las más grandes ovaciones de la tarde.
El segundo cuarto mantuvo el intercambio de golpes y de liderazgo en el marcador, sin que ninguno de los dos equipos consiguiese abrir una brecha significativa. Al Breogán, al igual que a su rival, le estaba costando todavía encontrar acierto desde el perímetro. Pese a disponer de tiros exteriores liberados, los lucenses no terminaban de aprovecharlos y sufrían para dar continuidad a una vía ofensiva que en el primer cuarto había dejado un 4 de 10 en lanzamientos de tres puntos.
La igualdad inicial también se trasladó al reparto de protagonistas. El Breogán conseguía encontrar diferentes vías de anotación y prácticamente todos sus jugadores habían estrenado ya su casillero antes del descanso. La profundidad de la plantilla volvía a tener su espacio en un encuentro en el que el reparto de minutos fue una de las constantes, como es habitual en pretemporada.
Tras el tiempo de descanso los de Luis Casimiro encontraron la fórmula del triple y en unos inmensos primeros minutos tras la reanudación, dinamitaron el partido a base de acierto exterior. En menos de cinco minutos los locales se fueron hasta el más dieciocho (67-49) en un recital de acierto en el que participaron Peris, Brankovic, Alonso, Aranitovic, Mavra o Brown para empezar a encarrilar un partido en el que Boca no supo o no pudo entrar de nuevo. Los 14 puntos de los argentinos en el tercer cuarto fueron insuficientes para seguir el ritmo a un equipo celeste que sumó de tres hasta en 22 ocasiones y que se fue al último cuarto con una ventaja prácticamente definitiva (77-57).
Sin reacción posible
Pese a que los últimos minutos fueron poco más que un trámite, el Breogán no quiso levantar el pie del acelerador. Ante un Boca Juniors ya entregado al que no le estaba saliendo nada, los de Luis Casimiro siguieron siendo fieles a ellos mismos y dieron continuidad a esa inercia ofensiva que desequilibró el partido.
Tercera vez este verano que los breoganistas se van por encima de los cien puntos en un amistoso que acabó con el puntaje más alto de la pretemporada para un Breogán en el que todos acabaron sumando en la estadística individual, en especial un Aranitovic designado MVP del partido.
El equipo de la ciudad amurallada pone así punto y final al tiempo de pruebas con un partido que aumenta la confianza del equipo y sirve para demostrar que lo de la final de Copa Galicia fue solo un accidente en estas semanas de preparación. A los lucenses les espera ahora la parte seria de la temporada, donde los roles y el minutaje será ya otro y el margen de error se va a estrechar considerablemente.
RÍO BREOGÁN: 116
Mavra (15), Brown (15), Peris (8), Aranitovic (18) y Brankovic (16) -cinco inicial- Ilic (4), Francis Alonso (17), Quintela (2), Andric (11), Vicedo (1), Arteaga (4) y Kasibabu (5).
BOCA JUNIORS: 82
Warren (8), Helmanis (9), Vildoza (8), Lema (14) y Monacchi (4) -cinco inicial- Faggiano (4), Stenta (15), Finetti (2), Petri (2), Barreiro (13), Gaffaro y Cuello (5).
PARCIALES: 24-25; 22-18 (46-43); 31-14 (77-57); 39-25 (116-82).
ÁRBITRO: Carlos Cortés, Jorge Martínez y Iyán González. Eliminado Lema por faltas (min. 31).
INCIDENCIAS: Torneo Lugo é Basket. Pazo dos Deportes de Lugo.